Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)
Mostrando entradas con la etiqueta partidos políticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta partidos políticos. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de noviembre de 2024

Necesitamos un cambio


Aunque estoy segurísima de quién es la mejor opción para dirigir los destinos de nuestro país, todavía no está claro quién ganará las elecciones en Puerto Rico. Y es que todos sabemos que los conejos saltan de los sombreros. Sea cual sea el resultado, de algo estoy segura y es que este país necesita un cambio. 

 

Y cuando me refiero al cambio, es a uno de mentalidad. Aquí los políticos deben entender que ellos se deben al pueblo, no a los partidos y que una vez finaliza el proceso electoral, son funcionarios públicos y su responsabilidad es, en vez de velar finquitas, trabajar por todos los ciudadanos.

 

Gracias a Dios no tengo memoria corta, como la mayoría en este país, y me acuerdo de muchas cosas que han pasado. He visto cómo a través del tiempo, en vez de dedicarse a trabajar en colaboración con otros se dedican a meterle el pie, a aguantar los proyectos de otros y hasta paralizar el país con fines partidistas. Y no me lo estoy inventando. Hay que visitar la historia.  

 

Cada vez que escucho el cuento de que hay que votar íntegro porque los gobiernos compartidos no funcionan, me doy cuenta de que no tienen madurez política y del poco compromiso que tienen con quiénes los eligieron. “Es que así no se puede gobernar”, dicen; como si fuéramos tontos. 

 

Esos que piensan más en sus colectividades que en el pueblo, son los que no saben gobernar y faltan al compromiso que contrajeron al ganar las elecciones. Lo más patético es que muchos se ‘jactaban’ de sus ‘hazañas’; que no era otra cosa que meterle el pie u obstaculizar al otro para no aprobar las cosas. ¿Ese es el compromiso de un servidor público? No creo.

 

En estas elecciones hay una posibilidad real de que haya una gran ‘mezcolanza’ de candidatos de los diferentes partidos. Ahora bien, y aquí mi gran preocupación e interrogante. Los ganadores, ¿serán lo suficientemente maduros y estarán a la altura del puesto para el que fueron electos?   

 

¿Se dedicarán a trabajar o a obstaculizar? ¿Buscarán meterle el pie a los otros para hacer ver que el consenso no es posible? ¿Faltarán al compromiso que contrajeron con los electores? ¿Seguirán trabajando pa’ terceros y no para el pueblo? 

 

Sólo espero que elijamos personas que antepongan los intereses del pueblo a sus intereses, los de su partido y los de terceros. Esto, es posible si tienen voluntad y si están claros de a quién es que deben su lealtad. 

 

Al final, ellos son nuestros empleados y como tal, nos deben respetar. Es el pueblo quién los elige, es el pueblo con quien contraen ese compromiso y es al pueblo al que le fallarán. Anoten el dato. 

lunes, 16 de septiembre de 2024

Los programas de gobierno - elecciones 2024


El escenario político está tomando un matiz muy interesante; mucho más cuando se ve el gran movimiento ciudadano para inscribirse. Hasta los jóvenes, que algunos han encasillado como apáticos, se están moviendo a hacerlo. Es bueno que demuestren interés. 

 

Y me consta porque, además de verlo cuando paso frente a la Comisión Estatal de Elecciones, en el salón de clases los estudiantes me han dicho que sacaron su tarjeta electoral. 

 

Cuando discutimos el ‘Modelo del sistema de comunicación de masas de DeFleur’, para que lo visualizaran mejor, usamos como ejemplo el mensaje con la canción ‘Sácala’, que se hizo viral en redes y que busca que los jóvenes se inscriban. Estuvo interesante.

 

Les mencioné la importancia de inscribirse y votar. Además, de la necesidad de leer las plataformas de gobierno y decidir su candidato. Esa es la manera inteligente de ejercer su derecho al voto; leyendo, analizando, comparando y concluyendo. Y no importa por quién voten, lo importante es que hayan llegado a su conclusión, no a la de otro. 

 

La semana pasada, antes de entrar a clase, uno de los estudiantes me preguntó dónde podía encontrar las plataformas porque estaba buscándolas para leerlas y sólo había encontrado una; así que las buscamos y esto fue lo que encontré. 

 

No voy a discutir los contenidos de las plataformas, pero quiero hacer unos comentarios desde el punto de vista de lo que percibí. Sólo quisiera que, como le dije a los estudiantes, las busquen y las lean, para que por lo menos sepan lo que cada quién propone y por lo que votan.

 

Y, por si acaso, voy en orden alfabético. Comenzaré con la Alianza. La plataforma de gobierno está en la página llamada: Patria Nueva (patrianuevapr.com). Al entrar se ve la foto del candidato a gobernador, Juan Dalmau. 

 

El programa de gobierno se accede en un botón que está a la izquierda. Al entrar, se encuentra con una introducción y 14 temas. Al entrar a cada uno de los temas se encuentran vídeos de especialistas en esa área hablando sobre las propuestas. 

 

También se encuentran párrafos con situaciones específicas sobre el tema y, al final, el documento base con toda la información, en PDF, para bajarlo. Es bastante fácil de encontrar y de leer. 

 

La plataforma del PNP aparece en la página de la candidata a gobernadora (Jennifer.com) y se llama Acción PR. Me pareció interesante porque no es una página de la colectividad, sino de la candidata.  La página existe desde el 2020, tiene los colores de la colectividad y la palma aparece pequeña a lado de su nombre, pero todo se centra en su persona. 

 

Al entrar a Acción PR, se pueden ver fotos en gran tamaño de la candidata con el tema a presentar y debajo hay vídeos de las conferencias de prensa, que están en Youtube, donde presenta sus propuestas. También hay un escrito, que parece ser el comunicado de prensa (por el cierre) de esa presentación.

 

A la extrema derecha se encuentran las categorías, pero estas responden a la campaña del 2020 para comisionada residente. Una de las cosas que encontré es que los vídeos son muy extensos y los textos también. No hay documento en PDF para bajarlo. 

 

La plataforma del Partido Popular Democrático está en su página (ppdpr.net) en la pestaña de documentos. Es el primer tema que aparece allí identificado como Programa de Gobierno.

 

‘Plan Fuerza de Futuro 2024’, es un documento en formato de revista que tiene 300 páginas. Aparece una carta del presidente del partido y candidato a la gobernación, Jesús Manuel Ortiz González. Debajo aparece el documento para descargarlo.

 

Está dividido en tres capítulos: Pan, Tierra y Libertad. Cada uno de ellos incluye temas enmarcados en estas áreas. En el diseño hay símbolos identificando cada uno de los temas del programa de gobierno y los que se tocan en cada capítulo están a colores y los demás en color gris. 

 

En la página de Proyecto Dignidad, en la pestaña de plataforma está la del 2020 en un documento de 120 páginas, pero en proyectodignidad.org/plataforma23, se ven seis temas donde cada uno de ellos enumera varios puntos que trabajará. De todos los partidos, esta es la más sencilla.

 

Para cumplir con el deber ciudadano, no es sólo ir a votar ciegamente por algo, sin tan siquiera haberlo leído. Aquí dejo los enlaces para que las puedan leer y tomar su decisión: 

Alianza - https://www.patrianuevapr.com

PNP - https://www.jenniffer.com/plataforma/

PPD https://www.ppdpr.net/plan-fuerza-de-futuro

Proyecto Dignidad - https://www.proyectodignidad.org/plataforma23

 

Es importante que votemos, pero es más importante aún que sepamos por lo que votamos. No podemos hacerlo a la ligera. Como indicaba el lema del proyecto estudiantes que mis queridos estudiantes hicieron en el 2012: “Edúcate y vota”; esa es la consigna.

 

Estas elecciones se perfilan interesantes y la campaña hasta diciembre, mucho más. Así que le daremos seguimiento. A inscribirse, que la fecha límite es el 21 de septiembre. A menos de una semana pareciera que el cuadro está complicado con las inscripciones. Y ojalá no sucedan cosas ‘raras’ y que todo el que se quiera inscribir pueda hacerlo. Es su derecho y su deber ciudadano.

sábado, 11 de julio de 2020

¿Por qué no darnos la oportunidad?


Estas próximas elecciones generales, aún con un ‘pescaíto’ de plebiscito creado para poder movilizar las huestes a las urnas, nuestra prioridad debe ser -por lo menos esa es la mía- escoger los candidatos que estén más capacitados para liderar este país; más allá de líneas partidistas.

Recién leí una columna sobre que hay que votar por un partido porque eso ‘dis que’ asegura la continuidad y ayuda a la gobernabilidad. ¿Cuál? Partidos hemos tenido dominando las administraciones y lo que hemos visto no se acerca en nada a la buena gobernanza.

Al contrario, al dominar las dos de las tres ramas y tener el control absoluto, muchísimas cosas hemos visto. Se aprueban cosas por descargue, se hace legislación que va en contra del beneficio del pueblo y muchas cosas más. Y esto no es algo que no sepamos o que no hemos visto repetirse en infinidad de veces. Así que lo de la continuidad y la gobernabilidad, no lo compro.

Meten miedo porque, con personas de diferentes partidos, el país no funcionaría pero últimamente, ¿cómo ha estado funcionando el gobierno? ¿El que se vote por partido -una sola cruz debajo de una insignia- garantiza que funcione y sea efectivo? No creo. 

Así que el problema no es de gobernanza; es uno de voluntad. No es cuestión de partidos, es cuestión de compromiso con quienes los elegieron. Es que muchos cuando llegan al poder, más que trabajar en beneficio del pueblo, lo hacen el pos de los intereses político partidistas.

Me parece que más que trillado está el cuento de que se tiene que votar bajo una sola insignia. Lo que hemos visto, y vivido en los últimos años, es que votar bajo la insignia de un partido, no garantiza un buen gobierno.

Entonces, ¿por qué no darles la oportunidad a las personas que realmente quieren -y pueden- hacer algo por el país? ¿Por qué no dejar el miedo y cambiar la fórmula que nos tiene sumidos en este desmadre? ¿Por qué no evaluarlos a cada uno por sus méritos?

Con buena voluntad de parte de los candidatos, y con las ganas de sacar el país de este pantano en que nos han sumido los partidos, podemos transformar a Puerto Rico. Pero para eso, tenemos que dejar los miedos y de escuchar cuentos de camino.

Tenemos que pararnos en nuestros propios pies y evaluar a cada uno de los candidatos por sus méritos, por sus plataformas, por lo que pueden ofrecer. Pero también hay que mirar su hoja de vida. Dónde estuvieron y qué hicieron por el país y no qué dicen que van a hacer. 

Muchas promesas nos han hecho y pocas las han cumplido. Empecemos a evaluar las diferentes opciones. Si queremos un cambio, no podemos seguir haciendo lo mismo. Rompamos con las cadenas que nos han puesto los partidos y empecemos a evaluar candidaturas.

Yo prefiero un gobierno con gente diferente que se concentre en resolver los problemas del país, aunque no sea de un solo partido, a un gobierno que, dominado por un partido haga lo que le dé la gana, sea corrupto, trabaje para su beneficio o para el de terceros y no cumpla con el pueblo que lo eligió.

Ya estamos claros que el traer la votación ideológica no busca otra cosa que llevar los electores de un partido a votar porque ninguna consecuencia tendrá. Y no me vengan a decir que ahora sí. Aquí se está usando el tema del estatus para llevar votantes a las elecciones porque de otra manera, no irían, pero realmente nada se va a lograr. ¿Alguna duda de eso?

Empecemos a pensar en quiénes pueden sacarnos de este atolladero en el que nos han sumido los partidos políticos. Una vez tengamos la casa en orden, tirémonos con to' y tenis a resolver el problema del estatus.

Y clarísima estoy yo de lo que quiero para mi país en cuestión de estatus pero ahora, en este momento, mi prioridad es evaluar los candidatos para escoger aquellos que pueden hacer un mejor trabajo en pro de los puertorriqueños. Esos, no se concentran en un solo partido.

Quitémonos los pantaloncitos cortos que usamos, en cuestiones políticas. Empecemos a dar pasos hacia lo nuevo, lo diferente. Ya mucho hemos tenido de los partidos y esto está cada vez peor. ¿Por qué no entonces empezar a pensar en otras opciones viables que puedan ser beneficiosas para todos? 

¿Por qué no darnos la oportunidad? Nosotros, como país, nos lo merecemos.

domingo, 25 de junio de 2017

Estos legisladores nuestros



Algo que siempre machaco en el salón de clases, y que cada vez tengo más claro, es que debemos tener mucho más cuidado en escoger a los legisladores que al mismo gobernador.

Durante las campañas electorales suelo preguntarle a los estudiantes si conocen a sus representantes o senadores y los candidatos a ocupar esos puestos. La gran mayoría no sabe y algunos no tienen ni idea a cuál precinto pertenecen. Mucho menos saben qué hace cada cuerpo ni cómo está compuesto.

Pero esto no es exclusivo de los estudiantes porque la gran mayoría del pueblo no tiene idea. Tampoco conocen las plataformas de los partidos. Votan de acuerdo a lo que otros les dicen. Nada de análisis, evaluación o comparaciones.

Así que el último responsable de que este país esté pasando por lo que pasa, es el pueblo. Nosotros, los votantes, no hemos tenido el suficiente cuidado, por no decir otra cosa, de elegir a quienes nos representan. Muchos botones de muestra tenemos.

Aprendí muy temprano en la vida que las elecciones generales nada tienen que ver con el estatus; sino con la administración de los recursos del país. Los partidos, para mantener el control sobre sus seguidores, lo han amarrado a cada proceso porque si no es así, pierden fuerza.

En las elecciones generales se elige a quienes harán las leyes, la política pública y a los que administrarán el presupuesto del país. Los plebiscitos son consultas al pueblo para que apruebe o rechace alguna propuesta, ya sea legal o política, como el estatus.

Si fuéramos menos politiqueros y estuviéramos más educados en política, votaríamos por personas, no por partidos. Deberíamos elegir a quienes realmente pueden administrar eficientemente los recursos del país. Pero esto ni se contempla porque le quita fuerza a los partidos y estamos muy cruditos para entender esto.

miércoles, 15 de marzo de 2017

El traje nuevo del emperador



Mientras más pienso en la situación que está viviendo Puerto Rico con la denominada “Junta de Control Fiscal”, el por qué la tenemos y cómo lo ha manejado  la administración de turno, más pienso en la fábula del traje del emperador de Han Christian Andersen.

Y venga, que aquí muchos son corresponsables de lo ocurrido y lo seguirán siendo, aunque continúen tan felices lavándose las manos y repartiéndole la culpa a los otros. Por eso estoy convencida que lo primero que se debió hacer, como un acto de responsabilidad fiscal y ciudadana, fue auditar la bendita deuda.

Pero claro, a muchos no les convendría porque hubiesen quedado retrataditos. Así que mejor sepultar esa posibilidad para seguir teniendo el control y salvar gente. ¿Cuál es el miedo de que se audite?

¿Será que lo que dicen es la deuda realmente no lo es? ¿Será que la repartición de culpas no es cómo la han pintado? ¿Será que dejaría al descubierto a muchos y que resultarían ser los mayores responsables? Rumiándolo.

Para mí es inconcebible el circo que se ha armado para querernos hacer ver que el traje nuevo del emperador es hermoso, que está confeccionado con las mejores telas y que los bordados y los hilos de oro son de lo mejor.

Preocupante es para mí que muchos afirmen lo bello que es el traje y que lo alaben, que ensalcen y aplaudan sólo para quedar bien, para seguir la corriente,  por no darse cuenta de la realidad o por no querer entender que ha sido una tomadura de pelo.

Observo, escucho y leo. Trató de conectar lo que ha pasado en los últimos días, semanas y meses. Poco había dicho porque no quería disparar de la vaqueta; y es que resulta que la cosa no es tan simple. Mientras más lo miro, más me convenzo de que no estaba errada con mi pensamiento inicial y el análisis hecho.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Como lo vi yo… estrategias de comunicación en la política


En Puerto Rico nunca se deja de hacer política. Algunos la llaman ‘el deporte nacional’. Desde que se ganan o se pierden unas elecciones, las maquinarias comienzan a funcionar; unos para atacar, otros para defender. Así que tenemos cuatro años de dimes y diretes, de toma y dame, de ‘frases’ que luego la gente repite porque sí y de candidatos que se empiezan a moldear desde temprano.

Pero esto no se desarrolla en el vacío. Esto está montado sobre una estrategia de comunicación que a veces es efectiva y otras no. De cómo se desarrolle y se implemente va a depender, en gran medida, el resultado de las elecciones. En esta trepadita trataré de hacer un análisis de lo que pasó en las campañas y las elecciones realizadas el día de ayer.

Primero que todo, vamos a poner en perspectiva lo que sucedió. En el caso de la candidatura a gobernador, de 2,867,557 electores inscritos, votaron 1,565,712; para una participación de un 55.10%. De esos, hubo 1,120,533 papeletas con voto íntegro; 407,026 por candidatura y 33,769 mixtas. Hubo 1,338 papeletas mal votadas; 2,386 papeletas no votadas; 3,766 papeletas en blanco, 1,578 por nominación directa y 623 protestadas o no adjudicadas.

Esto se tradujo en 649,569 votos para Ricardo Rosselló, con un 41.76% de los votos; 605,646 para David Bernier, con un 38.93% de los votos; 172,882 para Alexandra Lúgaro, con un 11.11%, 89,051 votos para Manuel Cidre, con un 5.72%; 33,173 para María de Lourdes, con un 2.13% de los votos y 5,336 para Rafael Bernabe, con un .34% de los votos. Para un total de 1,555,657 papeletas votadas.

Teniendo ya este cuadro, comencemos. Tengo que decir que para mí en las últimas décadas, en cuestiones de comunicación, el Partido Nuevo Progresista ha sido mucho más efectivo que los demás partidos. Y esto, más que todo, porque se mueven en bloque. Pueden tener diferencias, pero funcionan como uno y todos llevan el mismo mensaje.

Además, cuando atacan al oponente lo hacen de manera orquestada y estratégica. Y no estoy diciendo que esto es bueno o malo o que lo estoy avalando, simplemente que es algo que he percibido. El mensaje lo repiten y lo repiten hasta la saciedad y no suelen salirse de la línea.  

domingo, 6 de noviembre de 2016

La importancia de educarse


Traté de mantenerme al margen. Quería hacerlo. Al final, no pude. Así que aquí estoy, trepada en la sillita a sólo dos días de que se celebren en este país las elecciones generales. Momento crítico e importante el que estamos viviendo; por eso, esto.

Uno de nuestros grandes problemas como país es que nos falta educación. No sabemos lo que pasa en el mundo; mucho menos lo que pasa en nuestra isla. No conocemos nuestra historia. Tampoco nos cuestionamos el porqué de las cosas.

Siguiendo esa línea, muchos no tienen idea de cómo funcionan nuestros sistemas ni sus instituciones. Una gran mayoría no se ha leído nuestra Constitución. Tampoco conocen nuestro sistema electoral. Y si no conocen los nuestros, mucho menos los de los EEUU, aún cuando hay quien aspira a ser parte de esa nación.

La mayoría no sabe cómo están compuestos los cuerpos legislativos ni conocen sus funciones; tampoco quién es su representante o senador. Para mí siempre ha sido neurálgico, y se lo machaco a los estudiantes, que es tan o más importante saber escoger los legisladores que al mismo gobernador.

En el país la tradición es votar bajo una insignia. Cuando se vota así, se vota por lo bueno, pero también por lo otro. Siempre he pensado que la manera más inteligente de votar en por candidatos, no por partidos.

Y es que viendo cómo se ha ido desenvolviendo la cosa, no dejo de repetirme continuamente que lo que nos hace falta es mucha educación. Y aunque esta entrada es sobre cuestiones electorales, necesitamos educarnos en muchos otros aspectos más.

lunes, 6 de junio de 2016

La espada y los tenis usados*


Nunca me había trepado en la sillita para ‘hablar’ sobre las estrategias de comunicación y las tácticas que utilizan los partidos políticos en Puerto Rico. Y no lo había hecho porque aquí la gente es muy fanática, se ciega y no analiza ni entiende de razones. Todo es politiquear.

Esta, es una de las muchas cosas que trato con mis estudiantes en clase. Allí se habla sobre las posibles estrategias de los diferentes partidos de acuerdo a lo que se está viendo, las tácticas que usan, lo que entienden que está bien y lo que está mal, cómo la podría neutralizar el contrario, etc. Puro análisis.

Las discusiones se dan interesantes y no importa de qué partido o ideología sean, se busca que puedan ver, entender y analizar las estrategias, tanto de los suyos como las de los otros fuera de fanatismos y usando la razón, no la emoción. Sólo así podrán luego hacer un buen trabajo.

lunes, 16 de mayo de 2016

La bandera puertorriqueña y la política


Si algo he criticado toda la vida, es el uso de la bandera puertorriqueña para hacer política. Siempre he pensado que los símbolos patrios deben dejarse fuera de las contiendas políticas y electorales porque nos pertenecen a todos; no sólo a los grupos o personas en cuestión.  

La monoestrellada simboliza nuestra personalidad y esencia; nuestra identidad. Es como una gran sombrilla donde estamos cobijados todos; no importa la afiliación política, la raza, la orientación sexual, la religión, la educación, el nivel socioeconómico, etc.

El que candidatos o partidos la usen para sus intereses particulares, alborotar pasiones y emocionar las masas; entre otras cosas, es lo que ha hecho que se le dé una carga política brutal. Y aquí todo mundo hace lo propio. 

Claro, tampoco podemos tapar el sol con un dedo. Desde su creación, la bandera ha estado asociada a la lucha independentista; como en muchísimos países del mundo. Primeramente, se utilizó como estandarte contra la opresión española y luego como símbolo de resistencia contra el imperio estadounidense. 

miércoles, 29 de enero de 2014

¡Esto no tiene ni pies ni cabeza!


¡Esto no tiene ni pies ni cabeza! Así está este “paisito”. Y con el perdón, digo “paisito”, porque con todo lo que pasa y con lo que hacemos -pero sobre todo, con lo que dejamos de hacer- no le estamos dando el “ranking” de país. Somos elementales, inmaduros e ignorantes; entre mil cosas más. Nos enfocamos en la pelea chiquita, en el tribalismo político, en la "gansería" y estamos dejando que el país se nos vaya entre los dedos. 

Y es que cada vez nos estamos hundiendo más y a todos los niveles: económicos, sociales, morales, etc., tanto en lo público como lo privado y no veo que estemos buscando soluciones para resolverlo. En este país se habla mucho y se hace poco. Se dicen unas cosas y se hacen otras. Sólo se busca la ventaja individual y personal y no el bien común o el general. Vivimos en tribus de colores, en finquitas, en claques; vivimos para unos pocos, hacemos para esos pocos y el que venga atrás, que arreé. 

martes, 25 de junio de 2013

Nuestro problema, no es el estatus

Todo lo que pasa en este país, según muchos, es por culpa del estatus. Pues lamento no concurrir con ese pensamiento porque nuestro principal problema, nada tiene que ver con eso. Es que como aquí la culpa es huérfana, todo lo que pasa se lo achacamos al estatus. Hemos encontrado en él el zafacón perfecto para depositarlo todo. Nos lavamos las manos y no encaramos las cosas. 

Y eso, en gran medida es debido a la excelente manipulación de las tribus de colores; que gracias a eso es que pueden controlarlo todo porque más que educar o informar, meten miedo. Con eso es que tienen a sus militantes dormidos; con eso los dominan. Pero esto no es exclusivo de un partido político; aquí todos tienen lo suyo. En la medida de su conveniencia, demonizan o santifican una posibilidad u otra; siempre tratando de sacar la mayor ventaja posible. 

Y no estoy tratando de restarle al tema o descartarlo. ¡Dios me libre!. Sé que esto es algo que tenemos que resolver. Lo que pasa es que les estamos dando un aire casi místico que creemos que es algo parecido al nirvana. Creemos que una vez esto se decida, todo va a cambiar por arte de magia. Que los pajaritos cantarán, Bambi correrá por el bosque y todo será como en las películas de Disney; pura felicidad, viviendo todos muy felices. Nada más lejos de la verdad.

lunes, 4 de febrero de 2013

Somos un “reguerete” de gente, en un despelote de país

Eso mismo es lo que somos, “un soberano reguerete”, en este despelote que llamamos país. El “reguerete” no aparece en el diccionario de nuestra amiga la RAE. Eso no es impedimento para que nosotros la usemos con la misma connotación de “reguero”, que sí está entre las benditas, y que dos de sus acepciones son “conjunto de objetos esparcidos desordenadamente en un lugar” y “desorden”.

Por el otro lado, el despelote tiene que ver con alterar el orden, desgreñarse o enmarañarse. También tiene que ver con disparatar, alborotarse, perder el tino o la formalidad. ¿Todavía queda alguna duda de que es un despelote? Jeje Lo más increíble es que somos, un reguerete apiñado en  ese 100 X 35 que llamamos Puerto Rico. Bueno, al final resultó que teníamos un “poquito” más de espacio (112 X40); pa’ no sentirnos tan “apretaos” y para que haya más espacio para disparatarse. Al final hasta uno, con tanto merengue, queda metido en el medio del reguerete.

jueves, 24 de enero de 2013

De cambio de nombre, de “Ay, bendito”, de conformismo y de otras cosas…


Nos mata el conformismo y el bendito “Ay, bendito”. Con esto es que muchas de las cosas, hasta hechas mal, pasan y se establecen. Además de que tenemos memoria corta -cortísima-, nos encanta mirar y criticar desde la barda; nos acomodamos a conveniencia y aceptamos lo que se hizo solamente por salir del paso o porque es afín a “nuestro color tribal”; pero no vamos al meollo del asunto. 

Esto que voy a decir, a lo mejor a muchos no les gusta. Me disculpan, pero tengo que decirlo. Creo que es necesario. Saben que es mi opinión, mi manera de ver las cosas y que no es nada personal contra nadie, sino una reflexión de lo que pasa en este país; que de “macondino”, “dantesco” y “kafkaino” muchísimo tiene. Así que pueden estar en desacuerdo, no hay problema porque, vuelvo y repito, es la manera en que veo las cosas. Más que todo lo hago para que lo rumiemos…