Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)
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miércoles, 15 de marzo de 2017

El traje nuevo del emperador



Mientras más pienso en la situación que está viviendo Puerto Rico con la denominada “Junta de Control Fiscal”, el por qué la tenemos y cómo lo ha manejado  la administración de turno, más pienso en la fábula del traje del emperador de Han Christian Andersen.

Y venga, que aquí muchos son corresponsables de lo ocurrido y lo seguirán siendo, aunque continúen tan felices lavándose las manos y repartiéndole la culpa a los otros. Por eso estoy convencida que lo primero que se debió hacer, como un acto de responsabilidad fiscal y ciudadana, fue auditar la bendita deuda.

Pero claro, a muchos no les convendría porque hubiesen quedado retrataditos. Así que mejor sepultar esa posibilidad para seguir teniendo el control y salvar gente. ¿Cuál es el miedo de que se audite?

¿Será que lo que dicen es la deuda realmente no lo es? ¿Será que la repartición de culpas no es cómo la han pintado? ¿Será que dejaría al descubierto a muchos y que resultarían ser los mayores responsables? Rumiándolo.

Para mí es inconcebible el circo que se ha armado para querernos hacer ver que el traje nuevo del emperador es hermoso, que está confeccionado con las mejores telas y que los bordados y los hilos de oro son de lo mejor.

Preocupante es para mí que muchos afirmen lo bello que es el traje y que lo alaben, que ensalcen y aplaudan sólo para quedar bien, para seguir la corriente,  por no darse cuenta de la realidad o por no querer entender que ha sido una tomadura de pelo.

Observo, escucho y leo. Trató de conectar lo que ha pasado en los últimos días, semanas y meses. Poco había dicho porque no quería disparar de la vaqueta; y es que resulta que la cosa no es tan simple. Mientras más lo miro, más me convenzo de que no estaba errada con mi pensamiento inicial y el análisis hecho.

domingo, 18 de octubre de 2015

El gato se trepó al árbol...

Tomado de www.buscoimagenes.com

‘El gato se trepó al árbol’. Esa es la frase que un querido amigo pide le digan antes de darle una noticia que pueda impactarlo. Es una advertencia para él poder prepararse a escuchar lo que viene; para que no le afecte tanto.

Pues yo le voy a tomar prestada la frase. Y es que ayer vi por el ‘Periscope’ de un medio noticioso, parte de las preguntas que le hiciera un grupo de periodistas al gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, en la convención de su partido político.

Antes de verlo, hubiese necesitado un aviso que alguien me dijera: ‘El gato se trepó al árbol’; o mejor dicho, ‘Diez gatos, un perro, dos gallinas y un gallo se treparon al árbol’. Pero no crean que fue por lo que se preguntó o se contestó; sino por los comentarios de las personas que se conectaron a verlo. 

Y es que en este país andamos en ‘Lalalandia’; aparte de lo irrespetuosos que solemos ser. Pensé escribir durante la transmisión pero, ¿para qué? Si la gente se ciega y no entiende lo que le vayas a decir. Son demasiados fanáticos o están iracundos y nada les va a hacer sentido; aunque sea la realidad. 

Lo primero que quise decir, y esto lo he dicho por gobernadores de distintas administraciones; es que no importa si lo votaste o no, si te cae bien o no, si estás de acuerdo o no, si te gusta o no, es el gobernador de todos los puertorriqueños y merece un respeto. Esto no tiene que ver con política; esto tiene que ver con buenos modales y educación.

viernes, 25 de septiembre de 2015

El mensaje de Francisco


Quería evitar volver a escribir sobre el papa Francisco; pero no me quedó de otra. Es que leyendo muchos de los comentarios en los medios sociales a nivel local e internacional, es pertinente decir algo. Por lo menos, así lo veo yo.

Y espero que nadie tome esto personal; porque la idea no es señalar, ni atacar, ni sermonear, ni decir que están mal. Simplemente que me parece importante que se vea otro enfoque de las cosas; otro punto de vista. Así que aquí voy.

No es idolatría. No es fanatismo. No se está ensalzando al papa Francisco olvidándose de la figura de Jesús. No es que se haya dejado a Dios de lado. No es que se haya perdido la espiritualidad. Mucho de lo que se dice, no es; es otra cosa. Simplemente, es respeto; es admiración. 

Y es que si lo miramos fríamente, sin la carga de que sea el líder espiritual de la Iglesia Católica, encontraremos mucho, mucho más. Todo esto, más que por el mero hecho de ser papa, es por él. Francisco es vivo ejemplo de lo que predicaba Jesús, por eso fue escogido papa. Pudo haber estado en cualquier otra posición en cualquier organización y ser tal cual; pero gracias al cielo, Dios lo quería donde está. 

viernes, 29 de mayo de 2015

Piel de cebolla...

La piel de cebolla es tan y tan fina, que puse la cáscara...

No sé si es por el calor del trópico, por el agua, por los polvos del Sahara, porque somos caribeños o porque estamos en ruta de huracanes. No sé si es por el ‘síndrome del colonizado’, o porque nos gusta criticar. No sé ni por qué. El caso es que tenemos la piel finita, de cebolla, y reaccionamos a cualquier cosa, como si fuera una tragedia.

Y me disculpan si lo que voy a decir no le gusta a algunos; pero creo que en este país debemos dejar el drama. Tenemos que dejar de criticar desde las gradas y bajarnos al ruedo. Empezar a agarrar el toro por los cuernos, no por el rabo. Ponernos a mirar las cosas de frente, con todo lo que eso implica. Desmenuzar las cosas, no cogerlo todo ‘literal’.

jueves, 12 de marzo de 2015

Necesitamos la reforma contributiva

Apuesto a que más de la mitad de los que leyeron el titular, pensaron que esto era una aceptación de la propuesta del IVA, otros que estoy a favor de lo que dice y hace el gobierno, unos habrán dicho que estoy loca y otros se habrán acordado de mi genealogía hasta llegar a Adán y Eva.

Pongo esto de ejemplo, porque eso mismo es lo que pasa en este país. No escuchamos, no leemos, no vemos. Disparamos de la baqueta. Esa es la bendita costumbre que nos tiene estancados. No reconocemos los verdaderos problemas de Puerto Rico porque simplemente atacamos, nos oponemos o criticamos sin conocer a fondo de lo que se trata. 

Pero parte de la responsabilidad de esto la tienen los políticos. Deberían dejar la retórica y la demagogia y nosotros repetir como el papagayo. Aquí nadie tiene la verdad agarrada por el rabo y todos han sido corresponsables. Hay que poner el oído en tierra. No querer empujar unas cosas a la trágala y no querer bloquear cualquier cosa, aunque sea una buena oportunidad. Deben, aunque sea por una vez, pensar en los ciudadanos.

martes, 19 de noviembre de 2013

Un 19 de noviembre, hace 520 años...


Un día como hoy, 19 de noviembre, hace 520 años, nos “descubrieron”; bueno, eso fue lo que nos dijeron, lo que nos enseñaron. Y digo esto porque la historia la escribe el que somete, el que domina, el que coloniza; y necesariamente la cosa no es como nos dicen fue. Segura estoy, que nuestro caso no fue la excepción; ¿por qué tendría que serlo? Pero bueno; esa es la versión oficial.

Por lo que nos cuentan, el descubrimiento tuvo un toque algo “romántico”. Apoyado por los reyes de España, Fernando e Isabel, sale Colón en su segundo viaje rumbo al “Nuevo Mundo” con una flota de 17 navíos.  Pues un 19 de noviembre llegó Colón a nuestra islita; aunque todavía estamos debatiendo por dónde fue que desembarcó, lo que sí nos han dicho es que cuando llegó dijo: “Oh, oh, oh, esta es la linda tierra que busco yo”; y la llamó San Juan Bautista.

domingo, 9 de junio de 2013

Todos tenemos vela en este entierro

Aunque en este país y en el mundo, por tantas cosas que pasan, hay muchísima tela de dónde cortar; últimamente lo de treparme en la sillita me está costando. Muchas razones para eso hay, pero ahora mismo no vienen al caso. Lo que sí es que esta trepadita, tuviera deseos o no, la tenía que dar. Y es que estamos en época de graduaciones y nuestros chicos de Sagrado “vuelan del nido”; así que no podía dejar pasar la oportunidad. Claro, es que les tenía que dar la última cantaleta. jeje ¿O qué se creían que se iban a ir así tan campantes sin una de mis peroratas?. ;) 

Y aunque va “dirigida” a los chicos, esta reflexión podría aplicarnos porque, lo queramos o no, todos tenemos vela en este entierro porque no podemos desligarnos de nuestra realidad. No vivimos en una burbuja; mucho menos podemos encerrarnos para que nada nos toque. Tampoco podemos pensar que nada nos afecta y que no tiene que ver con nosotros. Y es que todos, en mayor o menor medida, somos corresponsables de lo que pasa en este país y en el mundo. Esa corresponsabilidad nos obliga a mirar las cosas de frente, a trabajar duro y a buscar soluciones. Y hacia eso es que va dirigida esta reflexión. 

domingo, 3 de marzo de 2013

No sé por qué estamos tan sorprendidos, si somos corresponsables de lo que pasa


He estado rumiando esto por bastante tiempo. No quería treparme a la sillita a despotricar desde la emoción. Ya una vez escribí que así era que actuábamos y no quería caer en lo mismo. Así que me tomé mi tiempo para pensar y analizar. Como siempre digo, este es mi punto de vista, mi manera de ver la cosa y no tienen que estar de acuerdo con ella. Que cada quién llegue a sus conclusiones; éstas, son las mías. 

Una de las cosas que más me impresiona, es que estemos tan sorprendidos y tan ofendidos con lo que está pasando en el país. Somos tan o más responsables que el gobierno -al que acusamos- porque hemos sido sus cómplices desde siempre. Lo más inaudito es que le echamos toda la culpa a ellos. Antes el malo era Fortuño, ahora es García Padilla. Al parecer, estos dos últimos sólo están pagando los platos rotos de lo que se estuvo haciendo por décadas. ¡Mira lo que nos hacen!, ¡Nos han fallado!, ¡Son más de lo mismo!, ¡Le faltaron a la palabra al pueblo!, ¡No sirven!. 

Y encima, tan faltos de respeto como somos le ponemos todos los sobrenombres y adjetivos que queremos a los funcionarios y exfuncionarios de gobierno. Como si con eso hiciéramos las gran cosa. Lo único que demostramos es tener poca educación. Hay que tener muchísimo cuidado con las cosas que hacemos y decimos. ¿Libertad de expresión? ¡Por favor!, nos agarramos de eso para hacer todas las barbaridades que queremos. Aclamamos ese derecho pero, ¿y qué con el derecho de la dignidad y respeto que tiene la otra persona? Esto es una carretera de dos vías. Creemos que podemos hacer lo que nos da la gana “dis” que porque ellos se merecen eso y más. Y nosotros, ¿qué nos merecemos?.