Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)
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martes, 18 de junio de 2019

Escoger bien a quienes nos representan



Suelo decir en clase que escoger los legisladores es mucho más importante y delicado que hasta elegir al gobernador. Pues parece ser que otra vez, tenía razón. Así quedó demostrado con la aprobación del proyecto de la ‘supuesta libertad religiosa’.

Y aunque después, por las razones que fueran, el gobernador pidió que se retirara aún cuando fue algo que él mismo propuso, no podemos olvidar lo que se hizo en la Cámara de Representantes. Esta retirada también debe ser motivo de análisis, pero no es el objetivo de esta trepadita; así que paso.

La aprobación a viva voz del P de la C. 2069 sobre la ‘supuesta’ libertad religiosa, es para hacer un alto y reflexionar sobre los legisladores y sus funciones, intereses, independencia de criterio, nivel de análisis y lo que significa para ellos el bien común y el sentido de justicia; entre muchas cosas más.

Aquí hay varios puntos importantes a discutir. Entre ellos el anteponer intereses personales a los de la mayoría; la demagogia, la propaganda, el juego de las palabras y los términos; el querer imponerse aunque se laceren derechos fundamentales, el servilismo ciego y el legislar en contra de cosas establecidas en la Constitución.

Actualmente se juega mucho con los conceptos. Usan el ‘libertad religiosa’ cuando realmente la acción va cargada más de discrimen que de otra cosa. Pero como no estamos educados para identificar esto, muchos caen redonditos con el juego de palabras.

Pero también debemos reflexionar sobre nuestra responsabilidad al elegirlos para que lleguen a la llamada ‘casa de las leyes’. Acción trae reacción y cosa que se hace trae consecuencias. Esto debemos mirarlo detenidamente, con cuidado y analizarlo sin ningún tipo de fanatismo o partidismo. Yo, lo estoy rumiando y muy seriamente.

Una de las cosas que me hizo decidir a escribir esta trepadita, además de la situación en sí, fue la nota periodística que leí donde la representante María Charbonier reaccionaba a que varios artistas se expresaran en contra de la aprobación de este proyecto de ley.

Con horror leí; sí, con horror, el titular: “Aquí votamos los legisladores”. En la nota aparece la cita: “Aquí votamos los legisladores, 34 representantes se convencieron de que este proyecto es total y absolutamente constitucional”.

Pero resulta que los legisladores ‘votan’ porque nosotros votamos para que ellos nos representen y tomen las decisiones CORRECTAS, no lo que tiene que ver con sus intereses particulares o de terceros. Tampoco tratar de limitar derechos y libertades.

Si la Constitución establece que hay separación de iglesia y estado, ¿por qué se está legislando por cuestiones religiosas? Para rumiarlo.

Además, no es seguir o hacer lo que se hace en otros países. Su argumento es que el Congreso de los Estados Unidos lo avala, está replicada por varios estados y el Tribunal Supremo afirma que no discrimina contra nadie.

Pues bien por ellos. Pero si lo miramos detenidamente, nos daremos cuenta que los Estados Unidos de América cacarean mucho sobre derechos y libertades pero es un país bastante conservador y tradicionalista; entre otras cosas.  

Ese afán de querer ser lo que no somos -nuestra idiosincrasia es muy diferente a la de ellos-, los lleva a copiar todo lo que se hace en la nación del norte; aunque no sea lo mejor, lo más práctico o esté correcto.  

Ahora bien, volviendo a los legisladores; tenemos que aprender a votar a las mejores personas para esos puestos. Esto no tiene que ver con partidos políticos, sino con las personas de intachable ética y compromiso que realmente busquen trabajar por el bien de sus conciudadanos.

De ahí surge el ‘honorable’, que debido a su honorabilidad probada y reconocida por sus conciudadanos, era que llegaban a la legislatura. Ahora, se busca entrar para que los llamen honorables. Lo que era la razón, ahora se convirtió en el fin.

Y siempre hay legisladores buenos que se toman muy en serio su responsabilidad y van por el beneficio de su gente; pero también hay de los otros, y de esos es que estoy hablando.

El votar bajo la insignia de un partido, da la posibilidad de que se apoye gente que cumple pero también con personas que no deberían aspirar a ese puesto tan importante. Porque esa responsabilidad no la puede asumir cualquiera.

Tampoco es, una vez están allí, dejar a un lado los intereses de sus representados. Deberían estar en la legislatura los que realmente están preparados para hacer un buen trabajo, no para hacerles el mandado a los partidos, a terceros o para ellos sacar la mayor ventaja personal.

En muchas ocasiones, aún sabiendo que una ley no debería aprobarse, lo hacen porque es directriz. Esos, le hacen un servicio flaco al país, a la democracia y a quienes representan. No votar a conciencia es uno de los actos más deshonestos que se le hace al pueblo puertorriqueño.

Antes de votar, debemos conocer el trasfondo del candidato, su carácter, analizar su historial, saber si tiene independencia de criterio, las propuestas que ofrece.
Debemos conocer todo lo posible y votar a conciencia, no porque nos dicen que lo hagamos así.

No nos dejemos engañar por los cantos de sirena, el juego de palabras, por el efecto rebaño -votarlos a todos porque van todos juntos-, ni por la presión de grupo. Dejemos de usar pantaloncitos cortos en cuestiones políticas. Empecemos a escoger bien a quienes nos representan.

Si queremos un mejor país debemos empezar a tomarnos esto en serio. Porque como suelo decir en clase, escoger los legisladores es mucho más importante y delicado que hasta elegir al mismo gobernador. En nuestras manos está tomar la acción correcta.


miércoles, 26 de julio de 2017

¿Relaciones públicas o propaganda?


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Este es el país de la confusión y la desinformación; de ponerle el nombre que sea a cualquier cosa. Algunos dicen lo primero que se le ocurre sin saber de lo que hablan. Otro tanto repite como el papagayo sin verificar la información porque suena bonito, porque lo dijo tal o cual persona o, simplemente, porque sí. Una gran mayoría sustenta sus opiniones e ideas en premisas incorrectas o falsas.

Creo, y lo he dicho hasta la saciedad, que cada quién tiene derecho a pensar lo que quiera y apoyar lo que desee. No tengo problemas con eso; con lo que sí es con el juego de palabras y conceptos; con manipular. Porque si no se da la información correcta, si se disfraza, se tergiversa, si se dicen medias verdades y se omiten o se acomodan datos a conveniencia, es manipulación.

Las cosas hay que llamarlas por su nombre y decirlas tal cual son para que cada quién tenga claro su verdadero significado. Que tenga plena conciencia de lo que escoge y que sea por elección, no por coacción o engaño. Por eso la trepadita.

Y es que cada vez se está haciendo más evidente, el uso de la propaganda. Y lo quiero aclarar porque muchos, erradamente, la están confundiendo con relaciones públicas. Lamento informarles a los que creen que es lo mismo que están equivocados, que los tiros van por otro lado y que una de esas cosas no es como las otras. Así que a engancharle el milagrito al santo que le toca.

Y no estoy diciendo que una es mala y que la otra es buena; lo que quiero dejar claro es que son cosas diferentes y que no podemos confundirlas. Allá cada quién con la que prefiera; yo me quedo con las relaciones públicas.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Separación de Iglesia y Estado...


A una semana de las elecciones, tanto nuestras como las de los Estados Unidos de América, sigo rumiando algunas cosas. Y es que creo que hay que mirarlas de frente y analizarlas; no dejarlas pasar. Así que por eso me trepo.

Como observadora del proceso de comunicación y de la formación de la opinión pública, encuentro imperativo rumiarlas y analizarlas para saber por qué sucedieron, cómo queda parado el país, qué elementos y tendencias hay que seguir observando y qué cosas podrían pasar. 

Siempre he pensado, y así lo he dicho infinidad de veces, que las decisiones tienen que basarse en la ponderación y el análisis. Soy partidaria de que se ofrezca información y que se utilice la persuasión; no del uso de la propaganda, la intimidación, el miedo y la manipulación para lograr objetivos. 

Y manipular no es otra cosa que omitir, distorsionar, modificar, cambiar argumentos o dar sólo parte de la información o los datos para resaltar simplemente lo que conviene. Es dirigir el pensamiento de las personas hacia donde se quiere. A veces se manipula sin que la persona se percate de ello. 

Lo propio es dar toda la información para que cada quién, de acuerdo al análisis y a la evaluación de las diferentes posiciones, llegue a sus propias conclusiones. Que evaluando todos los puntos de vista, se escoja y se tomen las decisiones que mejor se entiendan. Es usar la razón sobre la emoción; es no seguir la fila india.

Este proceso eleccionario tuvo una particularidad; razón por la que hago esta entrada. Y fue, según mi apreciación, el uso de la religión para fines electorales. Y no nos engañemos, aunque esto siempre ha ocurrido en una u otra medida; en esta ocasión fue algo mucho más abierto y nada velado. 

En varias redes sociales vi mensajes grabados de líderes religiosos indicándole a sus feligreses por quiénes tenían que votar. Utilizaban pasajes de la Biblia para acompañar el mensaje. También vi listas con nombres y fotos de políticos a los que había que ‘sacar’ y otro tanto a quién tenían que apoyar. 

Y no estoy diciendo que sea bueno o malo. Simplemente que fue una de las estrategias utilizadas. Esto fue obvio durante el proceso eleccionario. Para mí, es algo que hay que seguir observando con detenimiento para ver cómo va evolucionando en nuestro panorama. 

viernes, 25 de septiembre de 2015

El mensaje de Francisco


Quería evitar volver a escribir sobre el papa Francisco; pero no me quedó de otra. Es que leyendo muchos de los comentarios en los medios sociales a nivel local e internacional, es pertinente decir algo. Por lo menos, así lo veo yo.

Y espero que nadie tome esto personal; porque la idea no es señalar, ni atacar, ni sermonear, ni decir que están mal. Simplemente que me parece importante que se vea otro enfoque de las cosas; otro punto de vista. Así que aquí voy.

No es idolatría. No es fanatismo. No se está ensalzando al papa Francisco olvidándose de la figura de Jesús. No es que se haya dejado a Dios de lado. No es que se haya perdido la espiritualidad. Mucho de lo que se dice, no es; es otra cosa. Simplemente, es respeto; es admiración. 

Y es que si lo miramos fríamente, sin la carga de que sea el líder espiritual de la Iglesia Católica, encontraremos mucho, mucho más. Todo esto, más que por el mero hecho de ser papa, es por él. Francisco es vivo ejemplo de lo que predicaba Jesús, por eso fue escogido papa. Pudo haber estado en cualquier otra posición en cualquier organización y ser tal cual; pero gracias al cielo, Dios lo quería donde está. 

domingo, 20 de septiembre de 2015

Las personas, no las instituciones


La grandeza de las instituciones no está en ellas mismas, sino en el corazón de las personas que las dirigen y de las demás que son parte de ellas. Siempre he creído que lo que las dirige, en la dirección que sea, es lo que las personas sean, lo que lleven por dentro, lo que transmitan o lo que hagan. 

Así que, al escuchar -y luego leer- la homilía del papa Francisco en su misa en La Habana, Cuba; no pude hacer otra cosa que agradecerle a Dios que tengamos a Francisco. Y es que él confirma mi hipótesis; son las personas, no las instituciones.

Y no estoy señalando la Iglesia Católica como institución. ¡Jamás! Sino que me hizo reflexionar sobre la importancia de su persona para hacerla crecer, para lograr unos cambios y para ser voz que muchos escuchan; tanto en la iglesia como en el mundo. 

miércoles, 10 de junio de 2015

Jodhaa Akbar



Esta trepadita es, más que todo, para sacudirme un poco de lo que acontece en este macondino país. Es que como están las cosas, con los ‘buitres’ esperando el momento perfecto para ‘arrematarnos’ y luego explotarnos a su merced, es necesario enfocarse en otras cosas e imperativo escribir sobre otros temas. Así que aquí voy…

El que me conoce sabe que desde hace mucho tiempo, me gusta ver producciones de cualquier parte del mundo. Íbamos a ‘Fine Arts’ de Hato Rey; no al de ahora, sino al original. Tampoco nos perdíamos los festivales de cine. Luego llegó Internet y hubo más posibilidades; aunque en un principio no era mucho lo que había disponible y casi nada estaba subtitulado al inglés. Gracias a Dios la cosa ha cambiado y ahora se pueden encontrar muchísimas series y películas, y hasta subtituladas al español.

Además de uno entretenerse, verlas es una manera interesante de entender cómo funciona el mundo y cómo son las diferentes culturas. Así podemos ver las similitudes y las diferencias con la nuestra; que dicho sea de paso, me parece que son más las primeras que las segundas. Es cuestión de conocer y entender; no de juzgar. El ejercicio es realmente enriquecedor.

domingo, 6 de abril de 2014

La muerte, una gran lección de vida



Desde hace tiempo, había pensado escribir algo sobre el tema de la muerte porque este año comenzó dándonos de golpe y porrazo. Durante estos primeros meses hemos estado recibiendo noticias de que amigos, familiares y conocidos nuestros o de alguien cercano ha fallecido. Nunca estamos preparados para recibir una noticia como esa, aunque sea ley de vida. Así que me puse a reflexionar sobre el tema y decidí que no lo podía posponer más.

La muerte, según la RAE, es la “cesación o término de la vida”. Otra de sus acepciones es “en el pensamiento tradicional, separación del cuerpo y el alma”. Existen otras definiciones, tanto desde el punto de vista médico, legal, social, religioso, etc.; pero no las vamos a explorar porque esto no es un tratado sobre la muerte. En el libro “Historia de la muerte en Occidente” del historiador francés Philippe Ariès, se define como “la pérdida irreversible de la capacidad y del contenido de la conciencia que proveen los atributos esenciales del ser humano y que integran el funcionamiento del organismo como un todo”.

miércoles, 15 de mayo de 2013

No deberíamos estar hablando ni de homosexualidad ni de los derechos de la comunidad LGBTT


Sé que para muchos el tema es fuerte, pero tengo que comentar. Me disculpan los que no estén de acuerdo conmigo. Y espero que antes de mandarme al paredón o tirarme a los leones, lean mi planteamiento. ¡Ah!, por si acaso; mi mamá tiene un seguro “full cover” anti mentadas. Jeje Así que, aquí voy.

No. No creo que deberíamos estar hablando sobre la homosexualidad y los derechos de la comunidad LGBTT. Mucho menos deberíamos estar pujando, empujando y cabildeando; unos para que se aprueben y otros para que se derroten proyectos de ley sobre esto. Es más, no se deberían estar haciendo. Tampoco deberíamos estar marchando.

Nunca he entendido por qué hay que estar abogando por los derechos de los homosexuales. ¿A cuenta de qué?. ¿Por qué tener que legislar para ellos?. ¿Qué hace que ellos tengan menos derechos?. ¿No se supone que todos somos iguales?. ¿No estamos todos cobijados bajo la misma carta de derechos?. ¿Por qué entonces las diferencias?. Ahí es que quiero llegar. Se SUPONE que TODOS TENGAMOS los mismos DERECHOS. 

lunes, 18 de febrero de 2013

El derecho que tienen todos de tener la familia que quieran


A veces me meto en aguas profundas; lo sé, y debería quedarme en lo "llanito". Pero la verdad, es que no puedo. Leyendo las noticias y viendo lo que ocurrió en El Capitolio en las diferentes manifestaciones sobre el matrimonio, me parece justo decir algo. Y no busco polemizar, sino tratar de hacer balance de las cosas que pasan en este macondito caribeño.

Se dio el legítimo derecho de las personas a protestar por lo que entienden; unos a favor de la "familia tradicional" y otros por el "nuevo orden familiar". Eso hay que respetarlo porque ambos tienen el derecho a manifestarse. Hasta ahí estamos bien. Con lo que debemos tener cuidado es con el fundamentalismo y el creer que tenemos la verdad "agarradita" por el rabo; que nosotros estamos bien y que el otro está mal; y eso aplica a ambos lados.

Y vuelvo al cacareo de siempre; la Sección 1 de la Carta de Derechos de la Constitución -que usamos como cojín-, trata sobre la dignidad, la igualdad del ser humano y la prohibición del discrimen por motivo de raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas políticas o religiosas. También estipula, en la Sección 3 que: "No se aprobará ley alguna relativa al establecimiento de cualquier religión ni se prohibirá el libre ejercicio del culto religioso. Habrá completa separación de la iglesia y el estado". 

martes, 29 de enero de 2013

De la ley, las uniones de hecho y par de cosas más


Las cosas hay que mirarlas de frente; sin miedo. Así que, después de mucho rumiarlo y de darle bastantes vueltas, he decidido dar mi opinión.  Porque eso es, una opinión.  Y como siempre digo, cada quién puede adjudicar o desechar; según entienda, porque la idea no es que nadie piense como yo, sino que se puedan evaluar otros puntos de vista. Mis excusas; si alguien se siente ofendido, porque nunca fue la intención.

Este es un tema sensible, espinoso y hasta borrascoso para muchos. Es complicado y no se puede encajonar en “blanco” o “negro”, como muchos hacen. Mi intención no es condenar o juzgar, ofender o señalar a nadie; porque no tengo la estatura para hacerlo. Tampoco es aplaudir acciones de otros; porque no soy quién para decir si está bien o mal. Lo único que busco es mostrar otro punto de vista para intentar entenderlo mejor. Así que, aquí voy. 

viernes, 18 de enero de 2013

¿San Se qué; san se acabó?


Lo confieso, detesto el 'San Se'. Es que lo escucho y no me suena a fiesta de pueblo, me suena a “tan tan”, a “caput”, a relajo, a "san se acabó". Me imagino que es porque toda mi vida escuché hablar de las Fiestas de la Calle San Sebastián y de momento, se comieron la mitad de las palabras y dejaron el 'San Se'. Perdió como que toda la mística y para mí, ahora como que hablan de otra cosa.

Las personas, sobre todo los más jóvenes, no saben quién demonios, con el perdón de San Sebastián, fue él. Para muchos San Sebastián es el nombre de un pueblo, de la calle del Viejo San Juan y el de las fiestas. Pero no tienen idea de quién era, ahora mucho menos tendrán curiosidad de conocer y saber en honor a quién se celebran las fiestas. San Sebastián era romano y fue un mártir cristiano. Era capitán de la primera corte de la guardia pretoriana. Fue acusado ante el emperador por ser cristiano y, como se mantuvo firme en su creencia, fue sentenciado a morir asaeteado (aunque de esa se salvó, de la segunda -a latigazos- no). De ahí la imagen que perdura hasta ahora y que fue el centro de muchas obras de arte y de serigrafías y distintivos de las fiestas. Ahora sólo aparece el 'San Se'… ¿Será posible que el verdadero sentido y origen de las fiestas lo dejemos tirado en una cuneta del viejo San Juan? 

Me imagino que dirán que el 'San Se' es más corto, que es de más impacto, que si es más creativo, que si ahora todo es “minimalista”, tal o más cual; por lo que sea. Pero, por lo menos a mí, eso no me convence. Cada vez sabemos menos de las cosas y no conocemos el origen de las mismas. Y aquí el gran problema; si no buscamos y no aprendemos, no sabremos de dónde venimos, dónde estamos parados y hacia dónde vamos. Somos como goletas que nos movemos para donde nos lleve el viento.