Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)
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lunes, 1 de julio de 2019

UPR, baluarte de nuestra cultura puertorriqueña


El Velorio, Francisco Oller


Estudié en una institución universitaria privada por elección. La historia la he contado en varias ocasiones. Sin embargo, reconozco -no tengo porqué no hacerlo- lo invaluable que es la UPR como primer centro docente y cultural del país.

Y no estoy hablando solamente del académico; sino de su sólida trayectoria por mantener nuestra cultura e idiosincrasia, aún cuando hay quiénes, con algunos complejos y problemas de autoestima, quieran destruir su patrimonio buscando borrar lo que somos. Puertorriqueños somos; la UPR también.

Estoy en el listado de correo electrónico del Museo de Historia, Antropología y Arte (Museo UPRRP). Así que cuando hace par de semanas recibí una promoción de una serie de talleres para mayores de 55 -No digan nada-, me interesó.

Pues manejándome en el sistema de Sagrado, no me apuré porque acá lo hago todo por Internet y hasta he tomado talleres y cursos en línea. Cuando me enteré que tenía que hacer la matrícula personalmente en el museo, allí fui a parar.

Pero, cuando llegué, recién habían cubierto el último espacio del primer ciclo que era un taller sobre escritura creativa que me interesaba mucho. ¡Yo quería! Ya no podía hacer nada pero como estaba ahí, decidí quedarme en el museo, aunque era cerca de la hora de cierre.


Me fui a la sala donde está la exhibición de obras de Francisco Oller. Estuve un buen rato embelesada observando ‘El Velorio’. ¡Qué maravillosa obra! Además de los famosos paisajes, estuve embelesada con los retratos de Ramón Baldorioty de Castro y Eugenio María de Hostos.

El de Baldorioty de Castro con una cita suya: “…yo odio el sistema colonial porque ese sistema es la muerte del espíritu, es la degradación del hombre por el hombre”. Ponce 1871. Hostos, inspirador.

El verlos, fue ponerme a pensar en el gran amor que le tuvieron a Puerto Rico. Su lucha por la libertad y el deseo de tener un mejor país. Amar la patria fue su ruta no sólo con la palabra, sino con la obra.

Salí de allí más que satisfecha y convencida de que nuestros próceres dieron los pasos correctos. ¡Qué mucho tienen que aprender los políticos de hoy!

Entonces fui a ver el enterramiento indígena que está justamente frente a la oficina del museo. Fue un descubrimiento de don Ricardo Alegría, en el 1947, en la finca La Monserrate, donde está hoy el balneario de Luquillo.

Se encontraron en un montículo funerario, o promontorio, que albergaba múltiples enterramientos. Hay tres osamentas; un hombre una mujer y un niño y junto a ellas restos de caracoles, jueyes y aves, vasijas y platos de arcilla, hachas y bolas de piedras, entre otras cosas.

Allí mismo, al lado, hay una serie de artefactos funerarios egipcios, muchos de ellos donados por la Universidad de Harvard.

Hay un sarcófago con la explicación de todo el proceso funerario. También hay tres momias. Una humana sin vendas, otra humana con vendas y una de un gato, con vendas. 

Se pueden observar también cuatro vasos cánopes, de entre el 1567 al 1320 a. C., encontrados en Saqqara, Egipto. Allí se guardaban las vísceras para luego proceder con el proceso de momificación de los cuerpos.

También hay expuestos varios amuletos, dos de escarabajos y uno de gato, dos estelas funerarias, una copia en yeso y otra original. Hay dos ‘Ushabti’; que son pequeñas estatuas funerarias que se depositaban en la tumba del difunto.

Más adelante hay un petroglifo taíno, del 1100 al 1500 d. C.. Este petroglifo es frecuente en bateyes o plazas ceremoniales, cuevas, amuletos, máscaras, etc. A su lado, la representación de un manatí.

Cerca, también hay una prensa manual que data entre el 1822 y el 1835. En ella se comenzó a publicación de Puerto Rico Ilustrado en el 1910 y las primeras tiradas del periódico El Mundo en el 1919. Hasta 1984 estuvo en exhibición en la redacción de El Mundo.

También hay una tarja conmemorando centenario de la bandera puertorriqueña (1895-1995) que lee:
Adoptada por la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano el 22 de diciembre de 1895, Salón principal ‘Chimney Corner Hall’, Casa 57 Oeste, Calle 25 esquina Sexta Avenida, N.Y. Juan de M. Terreforte presentó la nueva bandera similar a la cubana, con los colores invertidos: franjas blancas y triángulo azul en vez de rojo, con la misma estrella blanca solitaria en el centro. Fue acogida como estandarte de nuestro movimiento patriótico de liberación.

Esto es sólo una minúscula parte del caudal que tiene el museo.

El Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad del Puerto Rico, Recinto de Río Piedras fue creado, por ley, en el 1951 para ‘reunir, mantener y conservar, con el propósito de divulgación cultural, todo aquello que constituya parte de nuestro tesoro histórico, antropológico y artístico. ¡Y bien que sí!

Tiene colecciones de historia, filatelia y numismática, arqueología indígena, arqueología histórica, pintura, dibujo y escultura, grabado, arte popular y una colección egipcia. Además de las exhibiciones temporeras que se realizan a través del año.

Una de las colecciones, la de historia, cuenta con documentos de próceres de la talla de Segundo Ruiz Belvis, José Julián Acosta, Alejandro Tapia y Rivera, Luis Muñoz Rivera, José de Diego, Ramón Emeterio Betances y, muchísimas más, de Eugenio María de Hostos.

El museo cuenta con biblioteca de referencia, centro de documentación de arte puertorriqueño y una videoteca. Se realizan visitas guiadas de domingo a viernes. Hay que hacer reservación.

El horario es de 9:00 a. m. a 4:30 p. m., los lunes, martes, jueves y viernes; de 9:00 a. m. a 8:30 p. m. los miércoles y de 11:30 a. m. a 4:30 p. m., los domingos. Está cerrado los sábados, días feriados y cuando hay receso administrativo en la UPRRP.

Ya saliendo del museo pensé que no hay casualidades. Tuve que llegar a la UPR y como ya estaba allí, pues decidí quedarme a echarle un ‘vistazo’ al museo. Salí más que clara de lo que soy.



Eso sí, quiero volver con mucho más tiempo para disfrutarme toda la riqueza cultural que ofrece. Y naturalmente que regresaré al área visitada porque todavía tengo mucho que observar y aprender. Es lo menos que puede hacer una arqueóloga frustrada como yo. Je, je

Confieso que hace mucho que no visitaba el museo. El redescubrirlo fue darme cuenta del inigualable caudal cultural que posee y de su valor para nuestra patria puertorriqueña. Y entonces me puse a pensar en el papel que juega la UPR.

La UPR es baluarte y pieza fundamental en la conservación de nuestra cultura puertorriqueña. Es símbolo de resistencia. Es autenticidad y verdad. Es punta de lanza de nuestra idiosincrasia. He ahí por qué el ensañamiento con ella. Por qué querer minarla.

No podemos permitir que destruyan nuestro patrimonio. No podemos permitir que lo lleven a menos con el único propósito de socavar nuestra autenticidad puertorriqueña.

Si queremos defender nuestra cultura, tenemos que apoyar la UPR y proyectos como el del Museo de Historia, Antropología y Arte en Río Piedras. Así es que se hace patria. Porque un pueblo sin cultura, es uno sin identidad y se reduce a nada.


viernes, 28 de junio de 2019

Esos trabajos de la universidad


Héctor Campos Parsi, Jack Delano y Amaury Veray

Hace poco más de un año hice una de esas ‘limpiezas’ donde se bota hasta lo que no se debe botar. Tenía guardadas cosas de cuando estudiaba en Sagrado y para echarlas al zafacón tuve que cerrar los ojos. Pero hubo una que otra cosa que no pude disponer de ellas.

Una de esas fue un trabajo que hice en la maestría. No sé si este era un borrador o fue el trabajo final porque no está identificado. Ahora mismo no recuerdo de qué clase era. Si mal no estoy, lo hice con Carmen Gloria y creo que sacamos A. 

Fue uno de esos trabajos que nunca pude botar por lo mucho que aprendí pero, más que todo, por lo que me lo disfruté. 

El trabajo era sobre la música puertorriqueña con elementos folclóricos. Nos enfocamos en los tres máximos exponentes de un movimiento que nació en los ’50 y se extendió hasta el ’70: Jack Delano, Amaury Veray y Héctor Campos Parsi.

Estuvimos medio día en casa de don Jack escuchando música y sus anécdotas y viendo sus trabajos. En fin, por poco no salimos de ahí de lo fascinadas que estábamos con todo. Hasta me dio algunas grabaciones de piezas que había compuesto y que tenían elementos folclóricos.

Conocía a don Jack porque habíamos formado parte del comité organizador de la Feria de las Comunicaciones que se celebró en Sagrado en el 1990. Cuando me comuniqué con él y le conté de qué se trataba el trabajo, inmediatamente dijo que sí.

Lo mismo pasó con Héctor Campos Parsi, al que conocía gracias a Areyto, ballet folclórico nacional de Puerto Rico. Ambos colaborábamos con el grupo en el festival internacional de folclore que celebraron anualmente durante muchos años.

Me fui a su casa en el Valle del Turabo. Esa mañana había neblina y nos paramos en la puerta a ver el paisaje mientras me hablaba de su obra ‘Yerba Bruja’. Maravilloso. También me dio unos casettes con su música.

De la música, no me pregunten. En el recogido no la encontré. Así que creo que se la presté a alguien para que la escuchara. Todo lo presto o lo regalo. La música estoy segura que no la iba a regalar porque era algo demasiado especial y tenía algunas piezas inéditas o eran sus grabaciones.

Al que no entrevistamos fue a Amaury Veray. Si mal no recuerdo, estaba enfermo. Pero conseguimos mucha información y pudimos hacer el trabajo.

Era un guión y sólo pudimos incluir una mínima cantidad de información. Mientras investigaba me di cuenta de lo prolífero de su obra y la gran aportación que habían hecho cada uno de ellos.

Lo quiero compartir íntegro, porque ahora que lo veo digo: WOW! Que mucha de nuestra riqueza cultural tenemos, pero ese desapego a lo nuestro y a reverencia a lo de afuera, no es otra cosa que pobreza cultural. Nada, este es el texto:

La música es el alma de los pueblos. Es ritmo que marca nuestra trayectoria. Ser puertorriqueño es mucho más que un concepto, es personalidad forjada en tiempo; es música.
Durante el siglo XIX surge la danza como expresión culta de la música puertorriqueña. En los salones se cultiva, a través del lenguaje del abanico, el cortejo entre los jóvenes. Juan Morel Campos y Manuel G. Tavárez, máximos exponentes del género de la danza, incluyen en sus obras, además, óperas, zarzuelas, piezas orquestales cortas y música religiosa.
La invasión norteamericana en 1898 trajo, como resultado del choque cultural, una serie de conflictos que mermaron el desarrollo de las artes.
Para los años ’50 surge un movimiento nacionalista conocido como ‘misionero’, que se extiende hasta los ’70. Este periodo se caracteriza por su intensidad creadora. Tres grandes figuras de este movimiento son Jack Delano, Amaury Veray y Héctor Campos Parsi. Estos compositores se destacan como figuras instrumentales en la creación de una música nacional.
Jack Delano, artista de origen ucraniano, enamorado del folclore y de nuestra gente, se estableció en la isla en 1946. Producía cintas documentales y componía sus partituras inspiradas en el diario vivir. Ha compuesto música para ballets, obras vocales, música de cámara, piezas orquestales, piezas corales y música incidental. Todas sus composiciones contienen material folclórico. Entre estos se destaca ‘La Cucarachita Martina’, donde incluyó güiro y cuatro y ‘La Bruja de Loíza”, basado en un cuento folclórico recopilado por don Ricardo Alegría. Se destaca, además, ‘La Reina Tembandumba’, inspirado en uno de los personajes de un poema negroide de Luis Palés Matos.
Amaury Veray expone a través de su obra el folclore como elemento principal de inspiración. En la Suite para piano ‘En casa E’ Tatá’ y en las canciones infantiles ‘Arroz con leche’ y ‘A la limón’, se puede apreciar sutilmente lo folclórico. De origen yaucano, enfatiza los ritmos sureños como la plena. El ballet ‘Cuando las mujeres’ se basa en una forma popular de ese baile.
El más prolífero e internacional es Héctor Campos Parsi, que interpretó su primera obra a los 12 años.
Al igual que los anteriores utiliza en sus composiciones elementos nativos. La ‘Sonata para piano’ combina elementos rítmicos tomados del folclore afroantillano como nuevas técnicas composicionales. La mayor parte de su producción durante los ’50 está dedicada a la creación de una música puertorriqueña porque, según él, tenía un compromiso moral con darle al País una música nacional. En su obra ‘Yerba bruja’ trata de describir rítmica y melódicamente el areyto de los taínos puertorriqueños como lo describen las crónicas de esa época. ‘Divertimiento del sur’, ‘Majestad Negra’, ‘Urayoán’, ‘Tres poemas de Corretjer’, ‘Oda a Cabo Rojo’ y ‘Tres canciones isabelinas’, son sólo un ejemplo de este caudal folclórico que imparte Campos Parsi a sus composiciones.
La producción de esta música clásica (debió leer ‘de cámara’) contemporánea con elementos folclóricos ha mermado, pero ese rico caudal permanece en el subconsciente de nuestro pueblo.
Emilio S. Belaval, conocido intelectual puertorriqueño, manifiesta la necesidad de rescatar esta música de nuestro subconsciente con la siguiente afirmación: “…Hacia eso debe ir nuestra música, si aspira a ser lo que ha sido siempre, molde de un pueblo y cucurucho de su alma musical”.

Ese documento es lo único que me queda. Ya veo que tiene varios errores. Ahora vuelvo a cuestionarme si era el documento final. No tengo las fuentes que usé, tampoco los apuntes de las conversaciones con los dos compositores. Ahí debió haber muchísima más información importante.

Don Jack Delano y don Héctor Campos Parsi fueron dos figuras importantísimas con un legado impresionante. Para mí fue un privilegio inmenso poder contar con su colaboración para ese trabajo de clase.

Pero bueno, lo que quería era compartirlo porque creo que es importante no dejar en el olvido cosas como esta. Porque no podemos permitir que sigan tratando de aniquilar nuestra cultura. ¡JAMÁS!.





* Las imágenes se tomaron de Internet sólo con el propósito de acompañar esta entrada.

domingo, 6 de enero de 2019

Nuestra epifanía

Obra de Taller Una

La Epifanía, según el DLE de la RAE, tiene dos acepciones: ‘Festividad que celebra la Iglesia católica el 6 de enero, en conmemoración de la adoración de los Reyes Magos’ y ‘Manifestación, aparición o revelación’.

La Epifanía es una de nuestras tradiciones más arraigadas. Nos mantiene anclados en nuestra cultura. Le da fuerza a lo que somos y nos mantiene conectados a nuestras raíces.

No hay cosa más maravillosa que ver cómo, en la víspera de reyes, los niños con sus caritas ilusionadas van a buscar yerba para dejarle a los camellos. Aunque yo le digo a mis sobrinas nietas que en Puerto Rico como no hay camellos, usan caballos.

Recuerdo que en casa, la víspera de reyes era todo un acontecimiento. El servicio era completo; yerba y agua para los camellos y galletitas y un ‘palito’ para los reyes. Ese regreso a ‘tierras lejanas’ debía resultar interesante luego de degustar las ‘lágrimas del monte’.

En mi familia la tradición de la epifanía perdura y seguirá siendo así. Estoy segura que en Puerto Rico se mantendrá por siempre porque es un recordatorio de lo que somos, en lo que creemos y lo que atesoramos. Es símbolo de nuestra cultura.

Que esta bella tradición viva en nuestros corazones y que la compartamos con las nuevas generaciones. Con esto fortalecemos nuestra y algo que es parte de nosotros como puertorriqueños.

Pero también deberíamos abrazar la segunda acepción de la epifanía; la de la manifestación, la aparición, la revelación. Y hablo de nuestra esencia, de lo que somos. Hablo de nuestra idiosincrasia, del ser puertorriqueño.

Porque somos otra cosa. Somos un pueblo con mucho aguante, con mucho empuje. Estamos acostumbrados a vencer las adversidades y somos resilientes. También somos solidarios, entregados y siempre tendemos la mano.

Somos creativos, innovadores, buena gente y muchas cosas más. Tenemos que despertar y tomar el control de nuestro país. Y cuando digo esto es en todos los aspectos de nuestra vida. Dejamos en manos de los políticos y de otros nuestro destino y no ha resultado tan bien.

Claro, y tenemos que hacerlo siempre pensando en el bien común y no en beneficio o bienestar de un grupo, un partido, de amigos o de terceros; como suele suceder. Hay que pensar en el colectivo, en todos los puertorriqueños.

Tenemos todos los atributos para lograr lo que queramos y llevar este país a su máximo nivel. Todo lo podemos lograr si nos lo proponemos.

Somos especiales. Sólo nos resta creer y confiar en nosotros. Así podremos demostrar de qué madera estamos hechos. A mí no me queda duda que es de la buena, de la mejor.

¡Feliz Epifanía!
Foto: Yaucromatic

domingo, 23 de septiembre de 2018

A 150 años del Grito de Lares, la reflexión es obligada



Hoy se conmemoran los 150 años del Grito de Lares. Me parece que es una excelente coyuntura para pensar profundamente y con seriedad dónde estamos como pueblo y como país. Mucho más importante, hacia dónde vamos.

No hay nada mejor que mirar la historia, pero con ojo crítico; no con fanatismo o visión miope. No resguardarse en cuentos de camino, ni desmereciendo lo que se hizo. Las actuaciones pasadas son el resultado de las situaciones y las circunstancias de ese momento histórico y hay que aceptarlas y aprender de ellas.

El 23 de septiembre de 1868, Puerto Rico declaró su independencia. Y, aunque fue por poco tiempo, debemos entender el porqué de eso. Fue una reacción a la situación que se vivía por la injusticia, el abuso, la corrupción, la tiranía y la ineficiencia gubernamental española, el desastre económico, los impuestos, el racismo, el hambre y muchas cosas más.

El pueblo comenzó a levantarse porque era lo justo; porque era necesario; porque querían dejar de ser colonia, querían dejar de que los pisaran y anhelaban convertirse en una nación, en un país soberano, como estaban haciendo los pueblos de toda la América. La libertad es el anhelo natural de todo ser humano.

Nosotros, desde que nos instituimos como sociedad en el siglo 16, hemos sido colonia; primero de España y después de los Estados Unidos de América. He allí el porqué el síndrome del colonizado está tan enraizado en nuestro ADN. Para muchos, gracias a Dios que no es para todos, el vivir bajo el dominio de otra nación es aceptable.

El adoctrinamiento es tanto, que prefieren vivir dominados. Lo más triste de todo es que la gran mayoría del pueblo cree ciegamente en los líderes que impulsan esto; aún cuando como resultado de la corrupción, los recursos llegan cada vez menos al pueblo. Pero como se vive de la emoción y del cuento, no les importa. Prefieren vivir engañados que enfrentar la cruda realidad.

Me parece interesante el argumento que algunos utilizan para pedir la anexión, que es la igualdad. ¡Pero si yo también la quiero!; pero no sólo con los ciudadanos estadounidenses, donde está cada vez más claro que allí la igualdad no existe, sino con los ciudadanos de todo el mundo.

Quiero vivir en un país soberano. Y basta ya de la respuesta infantil que muchos utilizan, que rápido mandan a uno a vivir a Cuba o a Venezuela. Esto sólo demuestra poco conocimiento y una pobre y limitada visión de mundo. Las gríngolas no les permiten apreciar la diversidad que existe y entender que, si queremos, podemos ser parte de la misma.

Debemos empezar a entender que estamos inmersos en un ambiente caribeño, luego latinoamericano y, al final, mundial. Que el mundo es amplio y que podríamos estar de tú a tú con las demás naciones; incluido EE. UU..

El no reconocerlo sólo demuestra el nivel de infantilismo político al que muchos son sometidos por los políticos. Tanto tiempo bajo este patrón parece que nos ha llevado a pensar que nada más es posible; que tendremos que vivir toda la vida sometidos a otra nación, a dejar que decidan por nosotros, a que seamos dependientes y a conformarnos con los que nos den.

Muchos dicen que nosotros sin los EE. UU. no somos nada. Que gracias a ellos es que nuestro país se ha desarrollado. Me parece que no se está viendo el cuadro completo y que no han mirado la historia. La primera parte del siglo pasado, ya estábamos bajo el dominio de los EE. UU. y, ¿qué teníamos? Muy poco.

Para muchos si somos independientes este país iría de mal en peor. Argumentan que la corrupción, la violencia, los abusos y todas esas cosas que tienen “las repúblicas” podrían afectarnos. Y por si acaso, los EE. UU. es una república, como muchísimas más.

Además, ¿no estamos mirando lo que está sucediendo en el país? ¿Es que todavía hay quien cree que esto está funcionando bien? El mal manejo de los recursos puede darse en cualquier sistema político.

Con la situación nuestra, más que claro ha quedado que la corrupción, el amiguismo, sacar ventaja y anteponer los intereses personales al bien común, no es único de los países independientes. Y es que esto no tiene que ver con el sistema, sino con las personas, su calidad humana y su compromiso con el país.

Como país, debemos enfocarnos en combatir la corrupción, resolver nuestros problemas, no permitirle a los políticos que sigan sacándole provecho al país y desarrollar un proyecto de país que realmente responda a nuestra realidad.

Y lo más importante, debemos educarnos. Educarnos en muchísimas áreas, incluida la política. Debemos aprender a pensar, a analizar las cosas, a poder compararlas y a llegar a conclusiones pensadas, no a repetir como el papagayo lo que otros dicen.

Debemos enfocarnos en trabajar por el bien común y no en sacar ventaja de todo. Que podemos caminar, aún cuando el gobierno no haga su trabajo. El huracán María nos dejó una gran lección; que es la sociedad civil, la comunidad, la que responde y la que tiene que tomar el control.

Clarísimo quedó que los dos gobiernos, el estatal y federal, fueron deficientes en su respuesta. Que si no llega a ser por la comunidad, por la diáspora y por las organizaciones y las compañías, esto hubiese sido mucho peor.

Este último año ha quedado más que demostrada la fuerza y la voluntad del pueblo. Quedó claro que podemos tomar el control de nuestro destino. Esa fuerza que tenemos y esa disposición, es lo que hará que la gesta realizada hace 150 años por esos grandes puertorriqueños, no sea en vano. Si no que, por el contrario, sea esperanza para aspirar a que Puerto Rico labre su propio destino porque si nos lo proponemos, podemos hacerlo.

domingo, 2 de abril de 2017

Hijos del cañaveral

Carátula del disco. Tomada de Internet para acompañar esta entrada.

“Desde que nacimos, nuestra mancha de plátano salió del mismo racimo. Somos hermanos del mismo horizonte. Todos nos criamos en la falda del monte”. Así comienza la maravillosa canción ‘Hijos del cañaveral’, del álbum ‘Residente’ (René Pérez), que vio la luz el último día de marzo.

¿No es esto poesía? ¿No enamora esta letra? ¿No se le alborota a uno lo puertorriqueño? Confieso que me enamoré desde la primera nota. Y es que no hay nada como el sonido del cuatro puertorriqueño.

Lo vi en el muro de una amiga en una red social y tan pronto escuché la canción quedé enamorada. Para pelos. Es que con una letra maravillosa y una música espectacular, ‘Hijos del cañaveral’ es una joya. No tiene desperdicio. Es exquisita.

Residente no decepciona, por lo menos a mí. Algunos lo tildarán de muchas cosas para buscar quitarle méritos porque sus letras ponen el dedo en la llaga y eso, a muchos no les gusta. Es un crítico social.

Como él muy bien indica, “Creemos que los artistas son reflejo de todo lo que los rodea. Por tal razón es imposible ser artista sin expresarse en torno a las circunstancias sociales que lo rodean” (residente.com).

Habrá quien no lo siga, ni sea su fanático, o que no le guste; todos están en su derecho. Pero nadie puede negarle la genialidad. Eso es indiscutible. Letras como esta, así lo confirman.

jueves, 5 de enero de 2017

Trepadita de aniversario: Concierto de la Rondalla Luis Juan Bonilla Negrón

Rondalla Luis Juan Bonilla Negrón. Suministrada.

¡Cuatro años trepada en la sillita! Parece que fue ayer que me embarqué en esta locura de los blogs. Empecé con la idea de tener un espacio donde ofrecer mis opiniones sobre diversidad de temas. 

Escribo lo que siento y lo que quiero. Trato de presentar diferentes puntos de vista siempre de manera constructiva y respetuosa. Tengo que decir que me sigue sorprendiendo que sea visto por personas de gran cantidad de países. ¡Gracias por eso!

Y qué mejor manera para celebrar el aniversario de este blog que con esta entrada sobre el concierto de año nuevo de la Rondalla Luis Juan Bonilla Negrón en el Teatro Adalberto Rodríguez ‘Machuchal’ de Sabana Grande, el 4 de enero de 2017.

Mi hermana me invitó al concierto y sinceramente fui sin ninguna expectativa. Pensé que sería buena idea porque los nietos de una de nuestras primas son parte de la rondalla y porque podría coincidir con algunos familiares y amigos.

Fue mi primera visita al teatro sabaneño; que lo encontré muy bien. La actividad estuvo auspiciada por el Club de Leones de Sabana Grande y el gobierno municipal.

Tuve la fortuna de encontrarme con mis maestras de ‘kinder’ y de primer grado y uno de mis profesores de escuela superior. Así que imagínense mi alegría. 

También pude saludar a gran cantidad de amigos y conocidos. Ya con ese preámbulo, sabía que sería una muy buena noche. Desde que se abrieron las cortinas, se sentía el calor y la buena vibra en la sala, que estaba casi llena.

sábado, 23 de enero de 2016

El alucinante Haka y la cultura maorí


Estos últimos días se ha ido viral en las redes sociales, y muchos medios de diferentes partes del mundo lo han reseñado, el ‘Haka’ de una boda celebrada en Auckland, Nueva Zelanda. El padrino lo preparó, con ayuda del novio y el hermano mayor de la novia, para recibir a los recién casados y a los invitados en la recepción. 

Para muchos es intimidante y pudiera asustar; pero cuando lo vi lo encontré maravilloso, alucinante. Y es que ya conocía el ‘Haka’. La primera vez que vi uno, fue por la final de la copa mundial de rugby en el 2011, entre los ‘All Blacks’ y el equipo francés; donde Nueva Zelanda quedó campeón. 

No sigo el rugby porque lo considero muy violento (No puedo ver sangre Je, je), pero me enteré por los medios noticiosos; naturalmente. En ese momento cuando lo vi pensé que era una demostración machista, de enfrentamiento, un desbordamiento de testosterona para intimidar y marcar territorio. Y ahí lo dejé. 

domingo, 10 de enero de 2016

Las maravillosas series turcas


Desde hace mucho tiempo veo series de todas partes del mundo. No estoy segura cuándo fue el momento exacto que incluí las series turcas en mi lista y que empecé a verlas con regularidad, pero lo cierto es que he visto ‘unas cuántas’. Y no estoy sola en esto porque tengo muchas amigas que las ven.

¿Y por qué salgo con esto? Porque hace unos días leí que estarían transmitiendo en Puerto Rico a ‘Fatmagül’ (Fatmagül'ün Suçu Ne?), una de las series que vi hace un tiempo. Me alegré mucho porque las producciones turcas son bastante buenas. Pero luego leí que dos de los principales canales la tenían incluida en su nueva programación. WHAT?!!

Esto me pareció interesante. Ambos dicen tener los derechos y la iban a transmitir. Según leí en una nota de prensa, una cadena tiene los derechos exclusivos en Estados Unidos pero no en Puerto Rico, así que el otro canal puede transmitirla también. Ahora lo interesante será ver por cuál canal la verá la gente. 

martes, 22 de diciembre de 2015

La monoestrellada; la nuestra, la más bella.


No hay cosa más maravillosa que ver ondear la bandera puertorriqueña. Para mí, la más bella. Desde siempre ha sido así y mientras más leo e investigo sobre ella y sus orígenes, más sentimientos despierta. Y es que ha trascendido la ideología, los intereses y la política. Es nuestro símbolo patrio; lo que encierra nuestra esencia; lo que nos representa. 

Antes de entrar en materia, tengo que decir que existen dos teorías sobre los orígenes de la bandera puertorriqueña; una se le adjudica a Antonio Vélez Alvarado (11 de junio de 1892) y la otra a Manuel Besosa (presentada por don Juan de Mata Terraforte a la sección puertorriqueña  del Partido Revolucionario Cubano el 22 de diciembre de 1895 en Nueva York). Esta última, es la que se mantiene como oficial y la que celebramos hoy. 

Cincuenta y nueve puertorriqueños estuvieron presentes en esa asamblea celebrada en Chimney Corner Hall; en el salón de la casa número 57 al Oeste de la Calle 25, esquina a la sexta avenida en NY. Allí don Juan de la Mata Terreforte, sobreviviente del Grito de Lares, tremolaba la bandera mientras el presidente J. J. Henna preguntaba si se aceptaba la bandera. La contestación fue unánime. 

No voy a entrar a adjudicar si fue una u otra; habrá que estudiar esto un poco más; porque segura no estoy de nada. Lo que sí, es que en el libro de Roberto H. Tood, ‘Génesis de la bandera puertorriqueña. Betances, Henna, Arrillaga’ (1938), se da como válida la versión del Besosa. Esto de acuerdo al dictamen dado por una comisión creada por el Ateneo Puertorriqueño el 25 de diciembre de 1937. 

miércoles, 10 de junio de 2015

Jodhaa Akbar



Esta trepadita es, más que todo, para sacudirme un poco de lo que acontece en este macondino país. Es que como están las cosas, con los ‘buitres’ esperando el momento perfecto para ‘arrematarnos’ y luego explotarnos a su merced, es necesario enfocarse en otras cosas e imperativo escribir sobre otros temas. Así que aquí voy…

El que me conoce sabe que desde hace mucho tiempo, me gusta ver producciones de cualquier parte del mundo. Íbamos a ‘Fine Arts’ de Hato Rey; no al de ahora, sino al original. Tampoco nos perdíamos los festivales de cine. Luego llegó Internet y hubo más posibilidades; aunque en un principio no era mucho lo que había disponible y casi nada estaba subtitulado al inglés. Gracias a Dios la cosa ha cambiado y ahora se pueden encontrar muchísimas series y películas, y hasta subtituladas al español.

Además de uno entretenerse, verlas es una manera interesante de entender cómo funciona el mundo y cómo son las diferentes culturas. Así podemos ver las similitudes y las diferencias con la nuestra; que dicho sea de paso, me parece que son más las primeras que las segundas. Es cuestión de conocer y entender; no de juzgar. El ejercicio es realmente enriquecedor.

lunes, 27 de abril de 2015

La aventura de aprender a bailar bomba

Baile de bomba, de Rafael Tufiño

Puertorriqueños al fin, escuchar un tambor es sinónimo de mover el esqueleto. A veces de manera imperceptible y sin querer. Es inevitable. Es instintivo. Y no puede ser de otra manera porque lo traemos en la sangre. Gran legado africano el ritmo y la cadencia que nos gastamos. Que no es poca cosa.  

Gracias a Dios no tengo dos pies derechos -¿por qué tienen que ser dos pies izquierdos?- y algo de ritmo tengo; por lo que lo del baile no se me da tan mal. Así las cosas, desde siempre había querido aprender a bailar bomba porque me fascinaba, pero lo dejaba para después y al final, nada que ver.

Y no fue hasta enero pasado que, gracias a que muchos amigos me animaron, decidí tirarme ‘con tó y tenis’ y embarcarme en la gran aventura de aprender a bailar bomba. Me fui al Viejo San Juan a tomar las clases básicas en la ‘Escuela de bomba y plena Doña Caridad Brenes de Cepeda’ que dirige Tata Cepeda; integrante de una de las familias más reconocidas, respetadas y representativas de este género. 

Y no me arrepiento en lo absoluto. Eso sí, tengo que decir que ‘no es lo mismo llamar el diablo que verlo venir’. jeje Y lo digo porque esto de la bomba no es fácil ná. En las primeras clases me bromeaba yo misma diciéndome que siempre creí tener más información genética de negra de la que realmente parecía tener. Jeje

Confieso que par de veces me pregunté qué rayos yo hacía ahí. Pero no me quité. Es que al principio pensé que iba a ser facilito, un quita'o; pero esto de aprender a bailar bomba es cosa seria porque requiere habilidad, destreza, técnica y, sobre todo, mucha pasión. Y entonces me di cuenta que tenía que amarrarme bien la falda.

martes, 7 de abril de 2015

Educación y estudios sociales

La escuela del maestro Rafael Cordero, pintura de Francisco Oller

Me trepo medio virá, y con razón. Es que me topé con una noticia publicada en la página digital de dos de los principales periódicos del país que me dejó medio convulsa: que quieren eliminar la clase de estudios sociales de ‘kínder’ al tercer grado del sistema público puertorriqueño para fusionarla con la materia de español.

Miré el calendario pero no, no volvimos al primero de abril y el ‘bendito’ April’s Fool’s menta’o. ¿Sería que como la semana pasada fue libre alguien se quedó con las ganas de hacer una de esas ‘bromas nefastas’ y sólo se le ocurrió ésta? Por que esto es lo que parece, una broma y bastante pesada. Pero no, resulta que esto responde a la Carta Circular de Organización Escolar 24-2014-2015 emitida por el secretario de Educación de Puerto Rico fechada el 27 de marzo de 2015.

Ahí quedé :O ¿No es el Departamento de Educación el que debe buscar que la sociedad sea una más educada? ¿No es su responsabilidad ofrecer las herramientas para que los niños crezcan con ciertos conocimientos? ¿No debe buscar desarrollar seres pensantes, que cuestionen, que conozcan, que comparen? ¿Por qué entonces eliminar lo importante? Peor aún, fusionarla con otra materia importante y de las dos, hacer una. No entiendo...