Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)
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sábado, 5 de enero de 2019

Seis años ya...


Hoy se cumplen seis años desde que comencé este blog. Mucho ha llovido y muchas cosas han pasado. Así que me parece que es un momento propicio para reflexionar un poco sobre él, sobre mí y sobre el país.

Confieso que no sigo las ‘recomendaciones’ o las reglas sobre los blogs. Dándole una ojeada lo he confirmado. Y es que voy contrario a ellas. Se dice que debería tener un tema pero escribo de cualquier cosa, de lo que me apetece o lo que me inspira.

Se habla de la periodicidad, pero no tengo un patrón de publicación. Escribo cuando creo y en cualquier momento. En ocasiones subo muchas entradas corridas y en otras ocasiones me tardo un mundo. Para ejemplo esta entrada, que la subo luego de dos meses sin haber publicado nada. 

Referente a la actualidad, la vigencia y la continuidad, la mayoría de las veces me las salto porque no soy consistente con el blog. Así que, como pueden ver, esto de celebrar seis años es un logro.

Es mi intención, de ahora en adelante, tratar -dije tratar- de hacerlo como debe ser. Veremos qué pasa. Y es que últimamente ni ganas me daban de treparme en la sillita porque con el desmadre que hay en este país, a cualquiera se le quitan los deseos de escribir.

Y es que pasa tanto, que tendría que escribir dos o tres veces al día sobre las cosas que ocurren porque es una tras otra. Cuando crees que nada puede superar lo que pasó, algo sucede y rebasa la imaginación. Pareciera que vivimos sumergidos en el realismo mágico.

Pero bueno, pensándolo bien, no se debe dejar pasar porque como la memoria colectiva es tan corta, la gente olvida. Así que seguiré escribiendo sobre comunicación, series y novelas de todas partes del mundo, el gobierno, lo que está bien, lo que está mal y sobre cualquier cosa que quiera. Total, al final es mi blog. (Je, je)

Si critico algo lo haré, como acostumbro, tratando de ser lo más justa y neutral. Las cosas hay que decirlas, pero de la mejor manera posible; aunque a veces cueste. El que hace las cosas mal, la mayoría del tiempo sabe que lo está haciendo mal pero sigue pa’lante porque su filosofía es que el fin justifica los medios. ¿Por qué entonces dejarlo pasar?

Eso sí, las cosas se deben evaluar en sus méritos y la crítica debe ser constructiva. Por ahí siempre trato de ir yo; porque como dicen por ahí, al toro hay que cogerlo por los cuernos.

Otra cosa que me propongo, es tratar de hacer las entradas más cortas. Eso me lo propuse el año pasado y algo logré, pero todavía puedo mejorar en ese renglón. Aunque, claro, alguna extensa aparecerá. Como la idea era reseñar el sexto aniversario, creo que ya he cumplido; as que aquí lo dejo.

Nos seguiremos leyendo. Deseándole a todos un 2019 lleno de salud, abundancia, éxitos, alegría, amor y bendiciones.

viernes, 5 de enero de 2018

Cinco años trepada en la sillita



Hace poco, cuando me di cuenta que  “Trepada en la sillita” cumplía cinco años, lo primero que hice fue reconocer que el tiempo pasa volando. Después comencé a pensar cómo desarrollaría esta entrada.

Confieso que pensé muchas cosas pero como faltaban varios días, lo fui dejando. Después de darle muchas vueltas a la noria, casi se me acaba el día y entonces, sin pensarlo mucho, me siento a redactar esta entrada.

Todo comenzó hace cinco años en la víspera de Reyes. Luego de estar varios meses acariciando la idea de hacer el blog terminé, gracias a la complicidad y la dirección de Joseph Martínez, embarcándome en esta aventura que para nada me arrepiento de haberla emprendido.

Los que me conocen saben que desde antes le tomaba la sillita ‘prestada’ a Mafalda para opinar sobre diferentes cosas o situaciones. Siempre buscaba dar una opinión, a veces un poco ‘ortodoxa’, pero ofreciendo puntos de vista diferentes que nos hicieran pensar. Eran cosas que discutía con los amigos, en las clases y con familiares. Yo siempre, opinando.

La sillita ha sido un espacio para el desahogo donde escribo de lo quiero y cuando quiero. Y he sido fiel a eso. Eso sí, no soy consecuente en cuanto al tiempo de publicación. A veces pasan varias semanas sin publicar nada. Veremos cómo se desarrolla de ahora en adelante.

Confieso que el ‘invento’ ha estado interesante. Cuando lo comencé, me dije que si cada entrada tenía 25 lecturas, me daba por bien servida. Pues resulta que todas las he sobrepasado; algunas por poco más y otras por muchísimo.

Y no tenía -ni tengo- grandes pretensiones con el blog, ni aspiraba a más porque para mí es un espacio desarrollado para compartir mis puntos de vista. Pero me alegra mucho confirmar que se lee.

Pues en estos cinco años he publicado 200 entradas; muchísimas -casi todas-, bastante extensas. Sé que las tengo que hacer más cortas, pero a veces tengo mucho que decir.

‘Hablo’ de lo que me gusta. Mucho hay de comunicación y relaciones públicas, de mis series asiáticas, de producciones de otras partes del mundo, de temas generales, de política, de la patria y de mil cosas más.

Iba a hacer un análisis estadístico y esas cosas pero, al final, eso no es lo más importante. Para mí, lo más significativo es que tengo un espacio dónde decir lo que pienso pero, sobre todo, que ustedes leen las trepaditas que hago. Eso, para mí, es lo mejor de todo este embeleco.

Sólo me resta agradecerles el que me estén acompañando en esta aventura. Y yo seguiré, mientras la vida me lo permita, pidiéndole la sillita prestada a Mafalda para treparme en ella y decir lo que haga falta decir. Otra vez, gracias. Muchas bendiciones.


jueves, 5 de enero de 2017

Trepadita de aniversario: Concierto de la Rondalla Luis Juan Bonilla Negrón

Rondalla Luis Juan Bonilla Negrón. Suministrada.

¡Cuatro años trepada en la sillita! Parece que fue ayer que me embarqué en esta locura de los blogs. Empecé con la idea de tener un espacio donde ofrecer mis opiniones sobre diversidad de temas. 

Escribo lo que siento y lo que quiero. Trato de presentar diferentes puntos de vista siempre de manera constructiva y respetuosa. Tengo que decir que me sigue sorprendiendo que sea visto por personas de gran cantidad de países. ¡Gracias por eso!

Y qué mejor manera para celebrar el aniversario de este blog que con esta entrada sobre el concierto de año nuevo de la Rondalla Luis Juan Bonilla Negrón en el Teatro Adalberto Rodríguez ‘Machuchal’ de Sabana Grande, el 4 de enero de 2017.

Mi hermana me invitó al concierto y sinceramente fui sin ninguna expectativa. Pensé que sería buena idea porque los nietos de una de nuestras primas son parte de la rondalla y porque podría coincidir con algunos familiares y amigos.

Fue mi primera visita al teatro sabaneño; que lo encontré muy bien. La actividad estuvo auspiciada por el Club de Leones de Sabana Grande y el gobierno municipal.

Tuve la fortuna de encontrarme con mis maestras de ‘kinder’ y de primer grado y uno de mis profesores de escuela superior. Así que imagínense mi alegría. 

También pude saludar a gran cantidad de amigos y conocidos. Ya con ese preámbulo, sabía que sería una muy buena noche. Desde que se abrieron las cortinas, se sentía el calor y la buena vibra en la sala, que estaba casi llena.

domingo, 4 de octubre de 2015

30 años de relaciones públicas en Sagrado


Recién terminamos las celebraciones de la semana del relacionista profesional. Pero a mí todavía me queda algo en el tintero y es el 30 aniversario del programa graduado en comunicación, con su especialidad en relaciones públicas de Sagrado. Y haré la salvedad que aunque ahora hay otras especialidades en el programa graduado, hablaré de mi programa, del que me gradué, del de relaciones públicas.

Este año cumplo 20 de graduada. ¡Sin sacar cuentas; por favor!. Sólo voy a decir que cuando hice mi tesis, Internet estaba empezando a tomar auge, que todavía se usaban los tarjeteros y que había que leerse un libro para usar par de oraciones o citas para la tesis. ¡Tanto tiempo ya!, pero satisfecha y segura que tomé la decisión correcta cuando decidí estudiar la maestría en comunicación con especialidad en relaciones públicas en Sagrado.

domingo, 5 de enero de 2014

Un año trepada en la sillita



Pues sí, así mismo como lo leen, ¡llevo un año trepada en la sillita! Parece que fue ayer que -en víspera del día de reyes, nada más y nada menos- mi querido amigo Joseph Martínez me ayudó a crear este blog. Joseph, ¡un millón de gracias! En este tiempo ha pasado de todo, y a mí mucho más, pero gracias a Dios seguimos adelante y en pie de lucha. Porque hay Marisa -y trepaditas- para buen rato. 

Le cogí tanto el gusto a esto, que hasta hice otro blog: “El protocolo nuestro de cada día”. Aunque no deja de translucir lo que pienso, -imposible no hacerlo- es más informativo y educativo, que otra cosa. Lo hice porque quería mantener el tema del protocolo fuera de las “trepadas a la sillita”, que ya saben en el tono que van.

Los que me conocen saben que desde siempre he estado trepada en la sillita. Soy fanática de Mafalda (que alguna trepadita pronto le dedicaré); con eso lo digo todo. Ya tenía mareados a mis estudiantes y a mis amigos; así que ahora mareo a todo el que, por una u otra razón, lee lo que escribo. El blog me permite tener otro canal donde compartirlo. Claro, siempre tratando de hacerlo con respeto, prudencia y consideración porque no soy quién para ir imponiendo mi criterio. 

jueves, 31 de octubre de 2013

UNA fructífera y brillante trayectoria




Hay cosas que aunque se hayan ido posponiendo, hay que hacerlas. Desde hace tiempo vengo acariciando la idea de dedicarle una ‘trepadita a la sillita”, pero lo fui dejando. Hoy decidí treparme por fin, por dos razones. La primera, porque se está acercando la época navideña, “su temporada alta”, y la segunda, porque recién celebraron su 25 aniversario y es imperativo reseñarlo. Sip, estoy hablando de Taller Una.

A Isamar Colón y a Sandra Vázquez, las conozco desde hace más de 25 años; a Taller Una, también. Nos conocimos en la Universidad del Sagrado Corazón, allá para los tiempos de maricastaña. Jeje ¡Ni tanto! Estudiamos en el Departamento de Comunicación, participamos en organizaciones estudiantiles y compartimos en actividades extracurriculares. 

Mi relación con Taller Una comenzó en los famosos bazares que hacían en nuestra universidad. Allí compré la primera tarjeta de Navidad que hicieron. Los bazares eran parte de la gran cantidad de actividades que fomentaban un ambiente de comunidad y enriquecían nuestra vida universitaria. Los estudiantes exponían y daban a conocer su arte. Eran muy concurridos y se apoyaba a los compañeros. Realmente era un espacio maravilloso. ¡Qué tiempos aquellos los que vivimos en Sagrado!

Nuestra amistad trascendió el espacio universitario y se ha mantenido todo este tiempo. Hemos compartido alegrías y tristezas; pero, sobre todo, los éxitos y logros de cada quién. Y eso es lo que estoy haciendo en estos momentos, reconocer su trabajo y su fructífera y brillante trayectoria. 

El que me conoce sabe que apuesto por los míos. Soy de las que apoya lo que nuestro país produce y respeta el trabajo de los demás. Soy de las que prefiere un trabajo artesanal a uno de producción en masa. Soy de las que apoya lo que entiende es bueno y de calidad. Soy de las que respeta muestra historia y tradición y vive orgullosa de sus raíces.