Nos mata el conformismo y el bendito “Ay, bendito”. Con esto es que muchas de las cosas, hasta hechas mal, pasan y se establecen. Además de que tenemos memoria corta -cortísima-, nos encanta mirar y criticar desde la barda; nos acomodamos a conveniencia y aceptamos lo que se hizo solamente por salir del paso o porque es afín a “nuestro color tribal”; pero no vamos al meollo del asunto.
Esto que voy a decir, a lo mejor a muchos no les gusta. Me disculpan, pero tengo que decirlo. Creo que es necesario. Saben que es mi opinión, mi manera de ver las cosas y que no es nada personal contra nadie, sino una reflexión de lo que pasa en este país; que de “macondino”, “dantesco” y “kafkaino” muchísimo tiene. Así que pueden estar en desacuerdo, no hay problema porque, vuelvo y repito, es la manera en que veo las cosas. Más que todo lo hago para que lo rumiemos…