Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)

viernes, 19 de septiembre de 2014

El miedo, paraliza


Esta reflexión la escribí anoche y me quedé dormida sobre la computadora. Al final, no la publiqué. Al conocer los resultados del referéndum, comoquiera decidí publicarla porque no estaba nada lejos de lo que pensaba. Como siempre digo, esta es mi apreciación de esa realidad. 


Cuando me siento a escribir esto, todavía no se sabe lo que ha pasado en el referéndum de Escocia. No sé cuál será el resultado. No sé si Escocia no se separará de Reino Unido o conseguirá su independencia. No sé y no lo veo claro. Lo que sí veo claro, y lo que encuentro fascinante, es el juego estratégico de la comunicación que se ha desatado en los pasados días; sobre todo en las últimas horas. Luego de ver, leer y buscar lo que se ha estado publicando, muy adentro me vengo repitiendo que no va a pasar nada, que se van a quedar igual, que el miedo paraliza.

Y que quede claro, estoy escribiendo esto a manera de reflexión porque, aunque los que me conocen saben lo que me gustaría que pasara en Escocia, los únicos que van a decir lo que será su futuro serán los escoceses; nadie más. Nosotros sólo podemos mirar el proceso, analizarlo, comentarlo y aprender de él. No da más.

sábado, 6 de septiembre de 2014

El pecado de "hacer" relaciones públicas


Pareciera que sí, pareciera que practicar las relaciones públicas fuera pecado. Pareciera que no hay penitencia que cuente ni indulgencia que valga. Pareciera que no hay redención posible. Pareciera que es un pecado mortal y que no hay salvación alguna.  Pareciera que, tanto la profesión como los que las practicamos, mereciéramos ser ajusticiados por la Inquisición. Pareciera… 

Y es que en nuestro diario vivir seguimos encontrándonos con situaciones donde se trata nuestra profesión como algo accesorio, despectivo, bajo, denigrante; como si fuera de lo peor.  Seguimos viendo que todavía muchos no tienen claro lo que realmente son las relaciones públicas. En esta ocasión, lo que me dio el pie forzado para treparme fue lo acontecido entre la presidenta de una organización deportiva y un presentador de un programa radial durante una entrevista, donde el proyectil utilizado fue “las relaciones públicas”.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Los puertorriqueños que se van y los que se quedan...

El hombre que en la montaña
—por la cruz de algún camino—
oye la voz del destino,
se aleja de su cabaña.
Y prosiguiendo su hazaña
se dirige al porvenir
una esperanza a seguir.
Mas no ha de volver la cara,
pues la vida es senda rara:
en la vida todo es ir.
(fragmento del poema "En la vida todo es ir" 
de Juan Antonio Corretjer)

Esta reflexión, que también es algo que he venido rumiando por algún tiempo, va como respuesta a un pedido de una amiga que vive fuera de Puerto Rico en reacción al  escrito “El complejo de ser puertorriqueño”. Quería escribir sobre esto, pero no lo había hecho porque estaba madurando la idea; pero creo que, como se han estado dando las cosas, es justo y pertinente hacerlo en este momento. Y lo siento, pero me salió largo. Mis disculpas.

Vuelvo y digo que este es mi particular punto de vista y cada quién puede estar de acuerdo o no con lo que escribo; esa es su prerrogativa. Y si no pensamos lo mismo, pues no pasa nada. Cada uno tiene sus ideas y puntos de vista y deben respetarse. No podemos ir por el mundo imponiendo las nuestras. Bastantes imposiciones nos han hecho y miren cómo nos va.

Antes de entrar en materia, quiero poner algo en perspectiva. Estuvimos por muchos años pensando que estábamos bien, boyantes, que no nos faltaba nada, que lo teníamos todo; que éramos tan buenos y estábamos tan bien que la gente quería venir a Puerto Rico a buscar un mejor porvenir. Éramos la envidia de los demás países latinoamericanos. Para nosotros tener emigrantes era lo lógico, lo normal; emigrar nosotros, ¡jamás!. ¿Por qué? ¡Si somos el ombligo del mundo! Pensábamos que éramos la panacea del Caribe. De tanto que nos lo dijeron y nosotros de repetirlo, nos lo creímos…

domingo, 31 de agosto de 2014

El "complejo" de ser puertorriqueño

¡Me encanta!
Comienzo aclarando que esto es una reflexión y mi punto de vista. Nadie tiene que estar de acuerdo con lo que escribo y tampoco está obligado a leerlo. Si alguien difiere está en su derecho porque como siempre digo; no hay verdades absolutas, sino apreciaciones de una realidad desde diferentes ángulos. Y esta apreciación, es muy mía.

Soy de las que le gustan los qué, los cuándo, los cómo y los por qué. Por eso desde hace tiempo vengo rumiando sobre nuestro bendito complejo. Pero tenemos la piel muy finita y no muchos tienen la capacidad de aceptar la opinión o el punto de vista de otro; sobre todo cuando lo expuesto van en contra de lo que se piensa. Por eso creo que la discusión, la constructiva y reflexiva, es necesaria. Cada quién llegará a sus propias conclusiones, que no tienen que ser las mías. 

miércoles, 23 de julio de 2014

De indios, vaqueros y cuentos chinos


Vera Miles y John Wayne en una escena de la película "The Searchers" (1956) 

Como muchos, crecí pensando que los indios eran malos y que los vaqueros eran buenos; eso era lo que veía en televisión; eso fue lo que nos enseñaron. Esos malvados indios, que sólo querían el cuero cabelludo de los pobrecitos blancos, quemaban los pueblos, mataban a la gente y raptaban sus mujeres. Veíamos en las películas cómo la pobre damisela secuestrada era el amor de la vida del guapísimo galán; que dada tamaña agresión, no le quedaba de otra que hacer “justicia” y solito matar como 400 indios, salvando el pueblo y, claro está, quedándose con la chica… BAH! 

Después con el tiempo descubrí la realidad; o por lo menos, otra cara de la historia. Que los indios sólo se estaban defendiendo porque los vaqueros invadieron su espacio, les robaron, los abusaron, los mataron, se apoderaron de sus tierras y los metieron en reservaciones quitándole hasta sus derechos. ¿Diferencias en las historias? La primera nos la contaron; la segunda la investigué yo. El resultado: Que no creo todo lo que me dicen; que trato de ver todos los ángulos de las cosas, que busco, analizo y llego a mis propias conclusiones. Que pienso por mí, no por lo que me dicen otros.

domingo, 13 de julio de 2014

¡Qué sonido tan triste cuando se acaba!


¡Qué sonido tan triste cuando se acaba! Eso podríamos decir. Se nos terminó. Se acabó. Este mes, rápido se pasó. La fiesta deportiva más grande del mundo, después de las olimpiadas; claro está, culminó. Concluyó la Copa Mundial FIFA Brasil 2014. Y como resultado, tenemos un nuevo campeón. Nada diferente a lo que estamos acostumbrados a ver cada cuatro años; lo único es que los protagonistas cambiaron. Algunas veces nos gusta quien gana, otra no. Pero bueno, no pasa nada, porque los que hoy ganan mañana pierden y viceversa. Esto sólo es el cierre de un ciclo y ya mañana empieza otro. Nuevamente comenzará la carrera de los equipos para clasificar para el próximo mundial.

Durante este pasado mes respiramos fútbol mañana tarde y noche. Desayunamos, almorzamos y cenamos fútbol. Casi toda la publicidad era sobre el mundial. La mitad de la sección deportiva de los medios era sobre Brasil 2014. En cada juego muchos se ponían las camisetas de sus equipos favoritos; se pintaban la cara, muchos se disfrazaban. Todo estaba permitido. Vivíamos el mundial; y eso que nosotros no teníamos equipo. Pero no había que tener equipo para no envolverse en la magia de lo que representa esta fiesta deportiva.

domingo, 6 de julio de 2014

Bajo el signo de Bosé


Para despejarme un “poquito” del estrés creado por los deportes (el mundial de fútbol y la final de Wimbledon), algo justo y necesario para mi salud mental (jeje), me puse a escuchar la música de uno de mis artistas preferidos, Miguel Bosé. Entonces, como también tengo un poco descuidada la sillita, decidí aprovechar y matar dos pájaros de un tiro. ¿Qué mejor excusa para treparse que por Miguel Bosé? 

Y es que Bosé es Bosé; así de simple. La verdad es que no sé que tiene, pero alborota las masas, saca suspiros y genera pasiones; ya sean positivas o negativas, pero siempre algo genera porque desapercibido, no pasa. Siempre ha sido así. Y vamos a ser sinceros; esta “Bosemanía” no es únicamente mía; porque me he dado cuenta que somos muchos los que estamos en este barco. ¿A que sí? Durante la celebración de los "Latin Grammy", donde se reconocía su trayectoria, me di perfecta cuenta que muchos de mis amigos la tienen. Ese día muchos salieron del “closet” aceptando que son sus fans. ¡Es más!, comenzaron a aparecer confesiones, canciones preferidas, anécdotas y hasta fotos con Bosé. Ahí muchas nos poníamos verde de la envidia; pero bueno, quién tuvo la oportunidad de una foto con él, llevó la mejor parte.