Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)
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jueves, 2 de enero de 2025

De protocolo y tomas de posesión en Puerto Rico

Foto: WIPR


Cuando hablamos de protocolo, nos referimos al conjunto de normas y usos que nos brindan una estructura, una forma para realizar una actividad humana de manera ordenada, lógica, precisa y fluida. En pocas palabras, para simplificarnos la vida.

 

El protocolo se fundamenta en leyes, reglamentos, preceptos, normas, costumbres y tradición; más que todo es una combinación de elementos. Y el nuestro, no es la excepción.

 

Para conocer sobre el protocolo puertorriqueño, tenemos que partir desde la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (ELA). El ELA es el nombre de nuestro sistema de gobierno y el que aparece en nuestra Constitución (Artículo I, sección 1). Así que debemos mirarlo como lo que es; un elemento de estado y no una ideología política. 

 

Hagamos una analogía, para entenderlo mejor. Usted tiene su nombre oficial, con el que lo registraron cuando nació. Ahora bien, también tiene un apodo. Todo mundo le dice o llama así, pero en cuestiones oficiales o cuando firma lo hace con su nombre de pila, porque ese es el que cuenta. Pues algo así es esto.

 

Podría decirse que ‘gobierno de Puerto Rico’ es el apodo y Estado Libre Asociado de Puerto Rico es el nombre oficial, el que aparece en el Registro Demográfico; que es el que vale, no el apodo. Tenemos que aprender a separar las cuestiones de estado de los intereses, la política y las ideologías. 

 

Ahora bien, vayamos a la toma de posesión. La Constitución del ELA establece, en el artículo IV (Del poder ejecutivo), sección 2, que ‘El Gobernador ejercerá su cargo por el término de cuatro años a partir del día dos de enero del año siguiente de su elección y hasta que su sucesor sea electo y tome posesión’.

 

La Constitución también establece esa misma fecha para la juramentación de los legisladores -Artículo III (Del poder ejecutivo), sección 8- ‘El término del cargo de los Senadores y Representantes comenzará el día dos de enero inmediatamente siguiente a la fecha en que se celebre la elección general en la cual haya sido electos…’

 

En el Artículo VI (Disposiciones generales), sección 16 se establece que ‘Todos los funcionarios y empleados del Estado Libre Asociado, sus agencias, instrumentalidades y subdivisiones políticas prestarán antes de asumir las funciones de sus cargos, juramento de fidelidad a la Constitución de los Estados Unidos de América y a la Constitución y a las leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico’.

 

Eso, es lo único que se estipula en la Constitución. Aquí entran entonces las costumbres y la tradición para complementar la toma de posesión, porque el acto de juramentación en sí es simple y rápido.  

 

No hay nada establecido respecto al horario de celebración del acto protocolar o de la juramentación. En ocasiones se ha celebrado a media mañana, pasado el mediodía o a media tarde. Esto, lo decide el comité que organiza la misma. 

 

Hasta finales de la década del 1920, las tomas de posesión eran sencillas, se realizaban en privado o en las escaleras del edificio federal en el Viejo San Juan. No es hasta el 1929 que Theodore Roosevelt III, hijo del presidente Roosevelt, tomó posesión como gobernador de Puerto Rico que se comienza a realizar en los predios del Capitolio. 

 

A partir de esa fecha es uso y costumbre realizarlas allí. Sólo en dos ocasiones se realizó fuera se esta área. La primera, en el segundo término de Pedro Rosselló González (2001) que se llevó a cabo en los terrenos del Morro y, la segunda, en el mandato de Aníbal Acevedo Vilá (2005) que se realizó en el Parque Luis Muñoz Rivera.

 

Respecto a la juramentación, es tradición que sea el presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico el que tome el juramento al gobernador en el acto protocolar. Sólo en una ocasión no ha sido así. En el segundo término de Pedro Rosselló, tomó el juramento el juez asociado Baltazar Corrada del Río y no el presidente del cuerpo.

 

La juramentación del gobernador y los legisladores suele realizarse antes del acto protocolar realizado en las escaleras del Capitolio. Por eso, cuando Ricardo Rosselló hizo lo propio pasada la medianoche del 1 de enero de 2017, no tuvo ningún problema porque no hay un horario establecido.

 

Y aunque el acto protocolar en las escalinatas es algo simbólico y el juramento suele firmarse antes, Alejandro García Padilla rompió esa costumbre y completó el documento en la ceremonia protocolar de toma de posesión. 

 

Sólo tres gobernadores no han mencionado el Estado Libre Asociado durante la ceremonia en  las esacalinatas del Capitolio. Estos son, Pedro Rosselló, Ricardo Rosselló y Jennifer González. El que no lo hicieran sólo va destinado a azuzar las huestes. Este es un acto, más que todo, ‘para las gradas’ porque antes, cuando juramentaron y firmaron el documento, tuvieron que incluir el Estado Libre Asociado.

 

Otro de los actos tradicionales es la celebración de la misa. No existe una fecha o una hora específica, pero suele celebrarse el mismo día de la toma de posesión. Sin embargo, Alejandro García Padilla realizó la suya el 1ro de enero, en la tarde.  

 

Otra de las tradiciones es que el gobernador saliente va a buscar al gobernador entrante a su residencia. Esto se solía hacer hasta que, en la toma de posesión de Sila María Calderón, Pedro Rosselló y ella se encontraron en el Capitolio. La segunda ocasión fue ahora porque Pedro Pierluisi no recogió a Jennifer González.

 

También, es tradición que el Servicio Postal de los Estados Unidos rinda homenaje al gobernador al realizar la cancelación oficial de un sello conmemorativo por su toma de posesión.

 

Y por último, aunque podría haber algunas más, existe la costumbre de caminar desde las escalinatas del Capitolio hasta la Fortaleza. Este recorrido lo inició Luis Muñoz Marín con su esposa y se ha mantenido hasta la actualidad.


Últimamente, se han sumado las actividades artísticas en diferentes áreas y plazas. Esto, cada vez cobra mayor fuerza, tomando más matiz de fiesta que de ceremonia oficial. De hecho, estas actividades complementan lo verdaderamente importante, que es la ceremonia protocolar. 

 

Estas son algunas observaciones sobre el protocolo y las tomas de posesión en Puerto Rico, por lo menos, las más reciente. Así que nos resta esperar hasta el próximo cuatrienio, para ver cuán apegados al protocolo y a la tradición estarán.

 

 

 

domingo, 24 de enero de 2021

Los sellos de Pedro Pierluisi


Cuando vi que Pedro Pierluisi tenía un sello de gobernador electo con su nombre, quise pensar que era el resultado de un mal asesoramiento y esperaba que no hicieran lo propio con el sello del gobernador. Pero me equivoqué. Y por eso esta trepadita.

 

A veces algunas personas pierden de perspectiva el origen y significado de los símbolos. Los símbolos oficiales no son logos comerciales, por lo que no se pueden estar cambiando a conveniencia o gusto.  

 

Tampoco se personalizan porque no le pertenece a los incumbentes, sino al cargo. La persona es incidental y cambia; por lo que su nombre no debería incluirse. 

 

El funcionario sólo es custodio y lo utiliza mientras ocupa la posición. Una vez termina su periodo administrativo llega otro a ocupar el cargo, pero el símbolo permanece porque trasciende a la persona.

 

Y es que los símbolos de los países deben estar sobre los intereses, los deseos y los personalismos de quienes ocupan puestos gubernamentales. Ni en los Estados Unidos, que es el punto de referencia de muchos, los sellos tienen incluidos los nombres de las personas. 


No quiero pensar que alguien lo recomendó porque se vería ‘bonito’ o para identificar su gobernanza. Si esa era la idea, hay otras maneras. Cuando no se sabe de algo, se busca información y se consulta. No podemos ir por la vida haciendo lo que nos gusta sin más. 

 

Ningún símbolo o emblema gubernamental deben ser modificado por gusto. Aquí cada quién cuando sube al puesto, modifica las cosas de acuerdo a sus intereses e ideología. Cambian colores, diseños, nombres, textos; en fin, todo lo que no les gusta. Vuelvo y digo que son custodios, no dueños.

 

Aunque no hay legislación o reglamentación sobre el uso de los símbolos y emblemas, debe respetarse lo que se ha estado haciendo por tradición. Si miramos la evolución del sello del gobernador nos vamos a dar cuenta de muchas cosas.


Ni Luis Muñoz Marín, ni Roberto Sánchez Vilella tenía el sello del gobernador. Ellos utilizaban el sello del Estado Libre Asociado (ELA), que incluye el escudo de Puerto Rico.

  

El primero en utilizar el sello del gobernador fue Luis A. Ferré. Lo más interesante es que leía Gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, nombre de Puerto Rico que aparece en la Constitución. Cambió el escudo de Puerto Rico y utilizó el sello del ELA.

 

Debo hacer un paréntesis para decir que en Puerto Rico tenemos que empezar a separar lo ideológico de los jurídico. ELA es el nombre oficial del sistema de gobierno de Puerto Rico. Nos guste o no, ese es el que aparece en la Constitución. 

 

Carlos Romero Barceló achicó el sello y en la parte superior leía Gobernador. Si mal no recuerdo, porque no encontré una foto completa, en la parte inferior leía Puerto Rico. Utilizaba el sello de Puerto Rico.


Rafael Hernández Colón en su primer término utilizó el sello del gobernador con el sello del ELA. En su segundo término sustituyó el sello del gobernador tenía el escudo de Puerto Rico y lo mantiene bastante reducido.


Pedro Rosselló, Sila María Calderón y Aníbal Acevedo Vilá utilizaron casi el mismo sello. Los cambios fueron mínimos. Pedro Rosselló le quitó el ELA y le dejó sólo Puerto Rico. Sila María Calderón le volvió a incluir ELA y, naturalmente lo cambió a gobernadora.

 

Aníbal Acevedo Vilá lo dejó Gobernador arriba y Estado Libre Asociado de Puerto Rico, abajo. Tengo que decir, que el tiempo que estos tres gobernadores usaron el sello, aún con sus diferencias y cambios, fue el más uniforme. 

 

Me parece que ese es el sello que se debe tomar como base. Era un color arena con marrón, algo bastante neutral y lejos de los colores partidistas. A partir de ahí, empezaron a cambiarle el color de acuerdo a la ideología política.  

 

Luis Fortuño hizo muchos cambios. Primero, comenzó utilizando el sello de gobernador electo, que aquí no se usaba y su color, naturalmente, fue en tonos de azul. También cambió el sello de gobernador y lo acercó bastante en el diseño y colores al sello del presidente de los Estados Unidos. 

 

Alejandro García Padilla no usó el sello del gobernador electo, sino que usó uno que tenía el escudo de Puerto Rico y leía Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Pero al sello del gobernador sí le hizo bastante cambios. Le cambió el tamaño, los colores y hasta el diseño. 

 

Ricardo Rosselló volvió a utilizar el sello de gobernador electo que utilizó Luis Fortuño. Y también el mismo sello de gobernador de Fortuño que leía: ‘Sello del gobernador de Puerto Rico”.

 

Wanda Vázquez adaptó el sello y eliminó la palabra sello. Sólo leía gobernadora en la parte superior y Puerto Rico en la inferior. También utilizaba otro sello que leía ‘Gobernadora de Puerto Rico’.

 

Hasta ese momento, aunque todos modificaron los sellos, ninguno le había puesto su nombre. Pedro Pierluisi utiliza el sello de gobernador electo y le incluye su nombre en la parte inferior. Del sello de gobernador, he visto tres versiones. Ha utilizado el que lee ‘Sello del Gobernador de Puerto Rico’, el que lee ‘Gobernador de Puerto Rico’ y el que lee ‘Gobernador de Puerto Rico Pedro Pierluisi’.

Y alguien podría decirme -que podría ser así- que lo que sucede es que se utilizan para cosas diferentes. Entonces pregunto yo, ¿por qué no utilizar sólo uno? ¿Por qué tanta inversión económica en diseños y creación de sellos diferentes? ¿Por qué hacer uno con el nombre de la persona? 

 

Cada vez que veo un cambio de sello y de escudo -lo cambian de Estado Libre Asociado a Gobierno de Puerto Rico y viceversa- me pregunto cuánto dinero del pueblo se ha utilizado en ese y cuánto se ha perdido cuando decomisan lo que estaba utilizándose.


Lo correcto sería que todos los gobernantes utilizaran el mismo sello y no cambiarlo por ideología, gusto o conveniencia. Si vamos a hacerlo de la manera correcta, debería leer Gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, porque ese es el nombre de nuestro sistema de gobierno, nos guste o no. 

 

Como siempre digo y sigo insistiendo, los símbolos deben estar sobre las luchas chiquitas, partidistas e ideológicas. No son para que cada quien lo cambie a su gusto. Repito, los gobernantes no son dueños sino custodios.

 

En los EE. UU., que es el punto de referencia de algunos, el sello del presidente está regulado. En el 1945 Harry S. Truman estableció de manera oficial cuál sería el sello del presidente. En Puerto Rico debería regularse para evitar que se altere cada vez que cambie el gobierno. Y debería ser un sello neutral, sin cargas partidistas o ideológicas.

 

Los símbolos no son para utilizarlos par beneficio personal, politico o ideológico, sino que es una cuestión de estado (en el sentido propio de la palabra). Si Pedro Pierluisi le puso su nombre, ¿qué podría hacer con el sello el próximo que venga a gobernar? No quiero ni pensarlo.

 

Debemos comenzar a darle la atención, el valor y el respeto que se merece el sello del gobernador sacándolo del vaivén político que se observa con cada cambio de administración. Tenemos que empezar a darle sentido y tradición a nuestros símbolos. Estamos a tiempo. Empecemos ya. 




domingo, 3 de enero de 2021

Un vistazo a la toma de posesión de Pedro Pierluisi

Presentación de colores. Foto El Nuevo Día. Todos los derechos son suyos. La foto me encantó.


Ayer fue la toma de posesión de Pedro Pierluisi como gobernador de Puerto Rico y, como muchos puertorriqueños, estuve pendiente al acto protocolar. Creo que es importante mencionar algunas cosas que allí ocurrieron. 

 

Pero antes creo que es meritorio y necesario aclarar que el protocolo no es otra cosa que una serie de reglas que se establecen para que una actividad fluya de la mejor manera posible. Siempre he dicho que no es una camisa de fuerza y puede ajustarse, siempre y cuando no rompa con la lógica o lo establecido. 

 

Lo primero que voy a mencionar es el escenario. El área norte del Capitolio es, por tradición, el lugar donde se realiza el acto. Sólo en dos ocasiones ha sido en otro lugar. La primera fue durante el segundo término de Pedro Rosselló, que se hizo en el área de El Morro y la otra fue la de Aníbal Acevedo Vilá, que fue en el área del parque Luis Muñoz Rivera. 

 

Ahora bien, vamos a los detalles. Una de las cosas que creo importante mencionar es la vestimenta. Aunque vivimos en el trópico y la actividad se llevó a cabo frente al mar, la misma naturaleza del acto infiere el código de vestimenta a seguir. Se debieron evitar los hombros al descubierto, los escotes pronunciados, las sandalias, los brillos y los encajes. 

 

Al gobernador lo debieron asesorar en cuanto a la vestimenta. Él es el primer mandatario del país y debió proyectar una imagen nítida. Hay muchísimas fotos en las redes sociales sobre algunos desaciertos en el vestir. Debe tener mayor cuidado en su proyección. 

 

El secretario de Estado saliente, Raúl Márquez Hernández, es quien comienza la ceremonia y pasa el control al secretario de Estado en funciones, Larry Seilhamer, que es quien fungirá como maestro de ceremonia. 

 

No entiendo porqué, pero los dos secretarios dieron un mensaje y no fue un saludo porque los dos duraron par de minutos. La función del maestro de ceremonia es que la actividad fluya, no debe tomar alguna intervención más allá de lo justo y necesario para agilizar la misma.

 

Respecto a la invocación, se indicó que sería ecuménica y varios representantes religiosos participaron. Lo que sí es que algunos de ellos pensaron que estaban en el púlpito de sus iglesias y se extendieron en su intervención. 

 

Me estuvo curioso que no se incluyera un imán en representación del Islam. Digo, si como se mencionó era ecuménica. Si se buscaba la inclusión de las religiones o denominaciones principales en el país, faltó incluirlo.  

 

Las intervenciones musicales estuvieron bien. De la Orquesta Filarmónica bajo la dirección de Cuco Peña no se podía esperar menos. Los himnos fueron interpretados en directo, como suele hacerse en esta actividad oficial. 


Hubo quién, y fue más de uno, no se puso la mano en el pecho cuando se tocó La Borinqueña y  sólo lo hizo cuando se interpretó el himno de los Estados Unidos de América. Ahí lo dejo.


Vamos al saludo protocolar, que aquí hay mucha tela que cortar. El saludo se hace una sola vez y sólo lo hace el maestro de ceremonia, que en este caso era el secretario de Estado. 

 

Escuché a tres personas diferentes -el primer anfitrión antes de comenzar la ceremonia oficial, al secretario de Estado y al gobernador- reconocer la presencia de visitantes. Le correspondía hacerlo al secretario de Estado, a nadie más. 

 

Los títulos como ingeniero, licenciado, etc., no debieron utilizarse. Se utilizan en función de lo que se está haciendo y en ese momento no estaban fungiendo ni como ingenieros, ni abogados ni nada más. 

 

Percibí que se ajustó el orden de la precendencia en Puerto Rico. Por ejemplo, en este saludo protocolar las autoridades federales fueron de los primeros en mencionarse, cuando la costumbre era mencionarlos después.  


Antes de llegar al acto protocolar, es costumbre que el gobernador haya jurado 
Foto: Metropr. Todos los derechos son suyos.


Siempre se hacía mención de los presidentes de la Cámara de Representantes, Rafael Hernández, sin el Tatito -por favor-, y del Senado, José Luis Dalmau, casi al inicio cuando se saludan las cabezas de las tres ramas de gobierno y luego, más adelante, a los miembros de los cuerpos legislativos.  En esta ocasión se mencionó el nombre de cada cuerpo sin reconocer a los presidentes de los mismos. 

 

A la gobernadora saliente, Wanda Vázquez Garcet, no se le llamó honorable y por su cargo debió haberse incluido el honorífico porque, aunque no fue electa, ocupaba el cargo de gobernadora por disposiciones constitucionales. 

 

Los exgobernadores se mencionaron fuera de orden. Debió ser Aníbal Acevedo Vilá, Luis Fortuño y Alejandro García Padilla. No Aníbal Acevedo Vilá, Alejandro García Padilla y Luis Fortuño porque se hace por orden cronológico, no por otras consideraciones. Tampoco los sentaron juntos. Además, no se les incluyó el honorable, que le correspondía a los tres.

 

No se debió incluir a la viuda de Luis A Ferré cuando se mencionaron a los exgobernadores, porque los rangos son intransferibles. Ella era invitada pero no podía ocupar el lugar del exgobernador; así que no procedía. 

 

Tampoco el saludo a Carlos Romero Barceló, porque no estaba presente. Si se le mencionó, se debió mencionar a los demás exgobernadores que no estuvieron. Lo correcto hubiese sido no mencionarlo, porque el saludo protocolar reconoce los invitados presentes.

 

Otra mención que no procedía era la del alcalde entrante de San Juan, Miguel Romero. No se mencionó a la alcaldesa interina de la capital, Esperanza Ruiz, que presumo estaba presente, quien debió ser mencionada porque es la alcaldesa en funciones. 


No me pude percatar bien, por los tiros de cámara, dónde ubicaron al alcalde entrante y su esposa, pero espero que no haya sido en el lugar que le correspondía a la alcaldesa interina de San Juan. Hasta que no tome posesión, no representa el municipio, ni le corresponde la mención, y, mucho menos, la posición aunque incluyan el ‘entrante’. 

 

De las banderas podría decir mucho, pero me voy a concentrar en dos o tres cosas porque no quiero extenderme. Primero, que utilizaron el azul incorrecto. El azul marino NO es el azul de la bandera puertorriqueña. Pero ya sabemos por donde van los tiros, así que no me voy a desgastar en esto. Con estar claros que está incorrecto ya tenemos.

 

Segundo, que me estuvo interesante que la Guardia Nacional utilizara esas banderas; sin los flequitos y el águilla. Presumo que era lo que procedía, según su reglamento. Me explico. 

 

Las banderas que el gobierno está usando a diario, con los flequitos amarillos, es la bandera que se utiliza para ceremonias oficiales especiales; que pensaba que esas serían las que se usarían en la toma de posesión. 

 

Quien primero usó los flequitos en la bandera fue el ejército de tierra de los EE. UU. a principios del siglo pasado y luego se extendió su uso. Ahora puede ser utilizada en muchísimas más ocasiones e instancias.

 

Esa es la bandera, la de los flequitos, la que puede llevar el águila a tope. El águila solo puede colocarse en ceremonias especiales y cuando el presidente de los EE. UU. está presente; esto último me lo indicaron hace unos años en una reunión en la Base Muñiz cuando pregunté por qué la bandera no tenía el águila. 

 

Tercero, que  la ceremonia de las banderas tiene dos partes; la presentación de colores y el retiro de colores. En esta toma de posesión se hizo la primera pero no la segunda, por lo menos, por lo que se vio en la transmisión oficial. Lo mismo pasó en la toma de posesión de Alejandro García Padilla, nunca retiraron los colores.

 

Esto, a manera de echarle un vistazo a la ceremonia de toma de posesión. Y que conste, no estoy diciendo que la Oficina de Protocolo no hizo su trabajo. En muchísimas ocasiones, aunque les recomienden lo que se debe hacer, quien organiza la actividad no sigue lo establecido, porque sí.

 

Así que siempre trasluce, y no debería ser así, el elemento político partidista. Una cosa es la política y otra la función pública y deben separarse. Deberíamos aprender a poner las cosas en su justa perspectiva y actuar conforme a ello. Lamentablemente, como suele ser la costumbre esto no se cumple y, en esta ocasión, tampoco fue así.   


Foto: Toma de pantalla de la transmisión oficial de La Fortaleza. Todos los derechos son suyos.


lunes, 2 de enero de 2017

La toma de posesión del duodécimo* gobernador del ELA


Foto: El Nuevo Día

* Edito (ACLARACIÓN): Ricardo Rosselló es la undécima persona que ocupa el cargo de gobernador; pero es el duodécimo gobernador. Esto porque Rafael Hernández Colón asumió el cargo en dos ocasiones no recurrentes y se cuentan como dos diferentes.

 Mi primera trepadita del año. Las circunstancias y el momento histórico me llevan a treparme. Es la primera vez que un hijo de un exgobernador juramenta al cargo y que, entre otras cosas, es uno de los gobernadores más jóvenes. 

Tengo que decir que esta toma de posesión me ha resultado súper interesante para el análisis; sobre todo desde los puntos de vista del protocolo y del manejo del mensaje y la comunicación.  

Pareciera que hoy, una de las palabras de moda fue ‘protocolo’. La escuché en infinidad de ocasiones. Así que, para seguir en la misma línea voy a comentar, a vuelo de pájaro, como vi la ceremonia oficial y algunas otras actividades del día.

Lo primero que tengo que decir es que el protocolo no está escrito en piedra y mucho menos es una camisa de fuerza. Se pueden hacer modificaciones y cambios, siempre y cuando no sean muy drásticos o cambien de manera radical lo ya establecido.

Es la primera vez que un gobernador juramenta mucho antes de la ceremonia protocolar; en este caso fue a las 12:01 a. m.. Esto podría responder a proyectar la idea de que comenzó a trabajar desde el primer momento y no va a perder el tiempo. 

Por eso, para muchos la actividad protocolar estuvo de más. Difiero en este sentido. Siempre el acto público es importante por lo que representa; sobre todo para los electores.

viernes, 6 de mayo de 2016

La 'guerra' contra Puerto Rico

Esta imagen es de prensa-latina.cu

Si alguien tenía alguna duda de que hubiera una campaña de descrédito contra Puerto Rico, creo que los acontecimientos recientes han dejado claro que la hay. Me parece que la publicación de una nota periodística sobre la campaña y el cabildeo para bloquear cualquier ayuda a Puerto Rico y la alarma por la ‘crisis del Zika’, lo han dejado al descubierto. 

Irónico me ha estado que el día que se abrió de par en par la ‘Caja de Pandora’, fuera el día de ‘Star Wars’. ¿Interesante, verdad?  No me quedó otra que hacer analogías con esta saga. Pensé en la fuerza y sus dos lados, sobre todo en el oscuro. Pensé en cómo El Imperio, por doblegar La Alianza, explota el planeta Alderran. Pensé en muchas cosas más, pero como la idea de esta entrada no es hablar de ‘Star Wars’, aquí lo dejo.

Confieso que esto no me sorprende. Desde hace tiempo vengo pensando que fue algo planificado. Todo parecía indicarlo. Y otra vez pareciera que no me equivoqué. Es que sólo hay que poner un poquito de atención para darse cuenta de cómo es que se manejan las cosas. Con mirar, relacionar, sumar, restar, etc. y rumiarlo; nada más tenemos. Demasiado ‘todo en el momento justo’ para crear la tormenta perfecta.

lunes, 29 de junio de 2015

El tan esperado mensaje del gobernador

Este es un 'screen shot' de un vídeo en YT.

Siempre trato de dejar un margen de duda para la posibilidad, para el vamos a ver, para el quizás, para el a lo mejor. No me gusta criticar las cosas sin antes verlas, conocerlas, leerlas o escucharlas porque estaría haciendo lo mismo que muchos hacen, viciarse y no ser objetivos. Pero ahora puedo hablar del mensaje del gobernador. Y trataré de hacerlo tocando dos vertientes, la de proyección y comunicación y la de receptora del mensaje como miembro de esta sociedad.

No sé cuál era la estrategia de comunicación, si alguna. Pero me parece que no funcionó. Primero, en un momento tan crítico como el que estamos, el mensaje debió ser en vivo y en directo, no grabado. En tiempos difíciles es importante tener presencia, estar ahí, de tú a tú. Es cuestión de percepción; de sentir cercanía. Eso hubiese ‘humanizado’ más el mensaje y no verse tan
‘mecanizado’.

Otra cosa importante es que si se anunció para una hora, a esa hora debió ser. Esto demuestra desorganización, mala coordinación, poco control.  ¿Que hubo problemas técnicos mencionaron algunos medios? Lo que quieran. Eso no es justificación.  Mucho más cuando todo el país estaba pendiente al mismo.

domingo, 3 de mayo de 2015

La puerca entorchó el rabo y los huevos se pusieron a peseta...


Ahora sí. Se acabó. Llegó la hora cero. Ya no hay vuelta atrás. ‘La puerca entorchó el rabo’ y ‘los huevos se pusieron a peseta’, como dicen por ahí. ¿Los huevos se pusieron a peseta?, ¡A cinco pesos! Espero que rezar, no sea lo único que nos quede por hacer.  

Como todo lo que sucede en este país, esta situación de la reforma contributiva y su aprobación, pasó al plano de lo surrealista, lo macondino, lo dantesco y lo kafkiano; todo junto. Fanáticos del dramatismo como somos, cada quién se atrincheró en su posición y disparó, a conveniencia, para que resultara vencedora su postura. 

Aclaro aquí, porque quiero que conste, que no estaba a favor o en contra del proyecto de reforma contributiva recién derrotado; sino que mi gran interés siempre fue saber si con ella íbamos o no a poder salir del hoyo al que nos empujaron las diferentes administraciones rojas y azules. 

lunes, 13 de octubre de 2014

El 'efecto huracán'



¿Por qué tengo que estarme encaramando de esta manera? ¿Por qué? ¿Por quéééééé? Es que no me queda de otra; la verdad. Este paisito macondino, dantesco y kafkiano no me da otra
posibilidad. Y lo digo por las cosas tan absurdas que pasan en este país. Esto de los huracanes es como un paso de comedia, pero a veces adquiere proporciones insospechadas, como lo que hizo que me trepara en la sillita.

Tengo que confesar que fue ayer que me di cuenta que Gonzalo nos ‘visitaría’.  He estado pendiente de los medios sociales; hoy mucho más, pero nada fuera de lo normal. Es más, ni al supermercado fui porque no necesitaba nada, tampoco gasolina; así que nada de salir despavorida a arrasar con el supermercado ni a hacer largas filas en la gasolinera. ¿Por qué siempre hacemos lo mismo? Desde ayer estoy diciendo que no va a pasar mucho.  Sólo tenemos que estar preparados y esperar. No podemos hacer más. Esa es la naturaleza y con eso tenemos que bregar.

Realmente no sé por qué tanto agite. Estamos en zona y en época de huracanes; aunque la verdad, Gonzalo nos rompió la curva. Este mes es de brujas, calabazas, gatos negros y murciélagos no de huracanes; pero bueno, así nos tocó, así hay que lidiar con él. No sé por qué tanta histeria y tanto sensacionalismo. Quiero estar informada, no amedrentada. La información es importante, pero sólo debe darse información, no llevarla a extremos alarmistas. Entonces, ¿por qué este pandemonio?

viernes, 16 de mayo de 2014

Los “cuernitos” del gobernador


Me tenía que trepar; no me quedaba de otra. Esto, no lo podía dejar pasar. Y podrán decirme anticuada y todo lo que quieran. Para muchos estaré haciendo una tormenta en un vaso de agua, o pueden decir que le estoy dando más color a la cosa; pues bien, están en su derecho a pensarlo. Lo que pasa es que hay cosas y hay cosas. Esto es algo que no debería suceder, y por eso me estoy trepando.

Y es que desde ayer cuando un jovencito le puso “cuernitos” al gobernador mientras se tomaban una foto, tenía un pie en la sillita.  Esta mañana vi en la portada de un periódico de circulación nacional, la bendita foto acompañada del titular: “Le ponen los ‘cuernitos’ al Gobe” y con un subtitular: ¡Qué vacilón! ¿En serio? ¿Cuernitos? ¿Vacilón? ¿Qué es eso de "el Gobe"? ¡Es gobernador, no gobe! La figura del primer mandatario, merece respeto. Ahí fue que me acabé de “encaramar” en la silla. 

Me chocó muchísimo el tono usado por el periódico; porque lo despacharon más como una broma. Pensé en la columna de Mario Vargas Llosa, “La civilización del espectáculo” publicada el 9 de junio de 2007 en el periódico argentino La Nación, en que comenta y cito: “…la libertad ha permitido que esa reorientación del periodismo hacia la meta primordial de divertir a lectores, oyentes y televidentes fuera desarrollándose en proporciones cancerosas, atizada por la competencia que los mercados exigen. Si hay un público ávido de ese alimento, los medios se lo dan, y si ese público, educado (o maleducado, más bien) por ese producto periodístico, lo exige cada vez en mayores dosis, divertir será el motor y el combustible de los medios cada día más, al extremo de que en todas las secciones y formas del periodismo aquella predisposición va dejando su impronta, su marca distorsionadora. Hay, desde luego, quienes dicen que más bien ocurre lo opuesto: que la chismografía, el esnobismo, la frivolidad y el escándalo han prendido en el gran público por culpa de los medios, lo que sin duda también es cierto, pues una cosa y la otra no se excluyen, se complementan”. Para preocuparse.

miércoles, 30 de abril de 2014

La figura del gobernador

Luis Muñoz Marín
Soy de las que no me gusta andar por las ramas. Los que me conocen lo saben. Y lo que voy a decir nada tiene que ver con la persona que está ahora ejerciendo el cargo de gobernador, porque los que me leen desde hace tiempo saben que no es la primera vez que lo he dicho. Es más, lo he comentado bajo diversos gobernadores porque creo que no importa quién sea la persona que esté ocupando el cargo en ese momento, la figura del gobernador merece respeto. Mis disculpas, si alguno no piensa como yo.

Veo cómo, cada vez más, vamos perdiendo perspectiva de lo que representa ser el primer mandatario de un país. Y es que podamos o no estar de acuerdo con él, no ser de su misma ideología, ser opuestos en líneas de pensamiento, o hasta ser fanático del equipo contrario, por el simple hecho de que sea el primer ejecutivo del país, merece consideración. Y no confundamos la gimnasia con la magnesia, no estoy hablando ni de servilismo, ni de fanatismo, ni de idolatría, ni nada relacionado; de lo que estoy hablando es de poner la figura del gobernador en su justa perspectiva.