Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)

lunes, 16 de mayo de 2016

La bandera puertorriqueña y la política


Si algo he criticado toda la vida, es el uso de la bandera puertorriqueña para hacer política. Siempre he pensado que los símbolos patrios deben dejarse fuera de las contiendas políticas y electorales porque nos pertenecen a todos; no sólo a los grupos o personas en cuestión.  

La monoestrellada simboliza nuestra personalidad y esencia; nuestra identidad. Es como una gran sombrilla donde estamos cobijados todos; no importa la afiliación política, la raza, la orientación sexual, la religión, la educación, el nivel socioeconómico, etc.

El que candidatos o partidos la usen para sus intereses particulares, alborotar pasiones y emocionar las masas; entre otras cosas, es lo que ha hecho que se le dé una carga política brutal. Y aquí todo mundo hace lo propio. 

Claro, tampoco podemos tapar el sol con un dedo. Desde su creación, la bandera ha estado asociada a la lucha independentista; como en muchísimos países del mundo. Primeramente, se utilizó como estandarte contra la opresión española y luego como símbolo de resistencia contra el imperio estadounidense. 

viernes, 6 de mayo de 2016

La 'guerra' contra Puerto Rico

Esta imagen es de prensa-latina.cu

Si alguien tenía alguna duda de que hubiera una campaña de descrédito contra Puerto Rico, creo que los acontecimientos recientes han dejado claro que la hay. Me parece que la publicación de una nota periodística sobre la campaña y el cabildeo para bloquear cualquier ayuda a Puerto Rico y la alarma por la ‘crisis del Zika’, lo han dejado al descubierto. 

Irónico me ha estado que el día que se abrió de par en par la ‘Caja de Pandora’, fuera el día de ‘Star Wars’. ¿Interesante, verdad?  No me quedó otra que hacer analogías con esta saga. Pensé en la fuerza y sus dos lados, sobre todo en el oscuro. Pensé en cómo El Imperio, por doblegar La Alianza, explota el planeta Alderran. Pensé en muchas cosas más, pero como la idea de esta entrada no es hablar de ‘Star Wars’, aquí lo dejo.

Confieso que esto no me sorprende. Desde hace tiempo vengo pensando que fue algo planificado. Todo parecía indicarlo. Y otra vez pareciera que no me equivoqué. Es que sólo hay que poner un poquito de atención para darse cuenta de cómo es que se manejan las cosas. Con mirar, relacionar, sumar, restar, etc. y rumiarlo; nada más tenemos. Demasiado ‘todo en el momento justo’ para crear la tormenta perfecta.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Monja querida, ¡feliz cumple!

Obra del artista Gabriel Rivera Miranda, Naso, casi nieto de Socorro.

Hoy, 4 de mayo, es un día especial. Cumple años la monja querida Socorro Juliá Fernández. Sé que no es monja, sino hermana del Sagrado Corazón, pero yo le digo así.

La verdad es que no sé ni por qué escribo esto, pero tengo que hacerlo. A lo mejor es porque ya son 85 primaveras; a lo mejor es porque no sé cuánto tiempo más la tengamos; a lo mejor es porque a las personas hay que decirle cuánto se les quiere, aunque lo sepan. A lo mejor, porque me lo pide el alma.

Como ella dice, soy hija de su segundo matrimonio (la Universidad del Sagrado Corazón). La conozco desde la década de los 80, cuando fui estudiante. Estuve en varias organizaciones estudiantiles, entre ellas el Consejo de Estudiantes, y pude compartir mucho con ella. A partir de ahí, han sido muchas las experiencias vividas junto a ella.

sábado, 30 de abril de 2016

Lo de aquí, primero, siempre...


Luego de más de un mes de ausencia, ¡me trepé en la sillita! Había tantas cosas pasando que no sabía por dónde empezar. Pero rompí el hielo gracias a la ‘Semana Hecho en Puerto Rico’. Y es que el que me conoce sabe que soy una acérrima defensora de todo lo puertorriqueño. Así que eso, más que todo, me dio pie para hacer esta reflexión sobre lo que significa respaldar lo nuestro. 

Antes de continuar, hay que felicitar a la Asociación de Productos de Puerto Rico y al primer centro comercial del país por la gran idea de abrir, aunque fuera por corto tiempo, la primera y única tienda exclusiva bajo el sello ‘Hecho en Puerto Rico’, con más de 100 productos producidos aquí. Ojalá que pueda establecerse de manera permanente, sea allí o en cualquier otro lugar. 

Viendo todo el entusiasmo que ha generado la iniciativa y el gran respaldo de los consumidores, pareciera que como país empezamos a estar conscientes de la necesidad de apoyar los productos nuestros. Que el consumirlos ayuda a que el dinero se quede circulando aquí, lo que fortalece la economía puertorriqueña.

jueves, 24 de marzo de 2016

La importancia de saber redactar y comunicar


Tengo un respeto inmenso por el idioma de Cervantes. Es mi lengua materna. Podría decirse que el español es uno muy rico, algo complicado, pero especial y maravilloso. Es el idioma que vivo, siento y respiro. Por eso, aunque no lo domino a la perfección, trato de utilizarlo de la manera más correcta posible.

Esto lo traigo ‘de fábrica’. En mi casa había muchos libros, enciclopedias y diccionarios y se usaban todo el tiempo. Claro, con un padre que era maestro de español y que era ante todo educador, no podía ser de otra manera. Cuidaba mucho el uso del español. Era impecable en su redacción, tenía una excelente dicción y hablaba con corrección. Así que con eso crecí. 

Y ya lo he dicho, no soy la más ducha en esto del idioma; pero constantemente recibo comentarios, historias, cuentos y hasta ejemplos de su mal uso y de redacciones mal hechas. Esta mañana recibí una que me dejó pensando por largo rato. 

domingo, 20 de marzo de 2016

Piedras y techos de cristal


Nos encontramos en un momento, por lo que representa y por su coyuntura histórica, muy propicio para la reflexión. Estamos en el inicio de la Semana Mayor; además de que están ocurriendo grandes acontecimientos a nivel local e internacional. Por eso y por mucho más, es meritoria esta trepada en la sillita.

Piedras y techos de cristal. He estado cavilando sobre esto durante estas últimas horas, días, semanas, meses. En eso pienso cuando leo, veo y escucho cosas en los medios tradicionales y sociales, en las redes, en la calle; en cualquier lugar. 

Me sorprende la habilidad que tienen muchos de llevar a menos a los demás sin tan quisiera pestañear ni reparar en el daño que puedan hacer; sin entender que su blanco es un ser humano que siente y padece. Que tiene corazón.

‘Tiran piedras” a los techos de otros cuando el suyo es de cristal; si se tiene, porque algunos ya ni techo tienen. Se esfuerzan en mirar la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el suyo. ¿Quién les dio el ‘derecho’ a enjuiciar a los demás? Ese es mi constante cuestionamiento.

Soy de la escuela del ‘respeto a los demás’, del ‘todos somos iguales y merecemos el mismo trato’, del ‘no juzgues para que no te juzguen’, del ‘no critiques sin saber’, del ‘no hay mejor palabra que la que no se dice’, del ‘sino tienes nada bueno que decir, mejor cállate’, del ‘hay que tener caridad cristiana’; etc..

sábado, 20 de febrero de 2016

De la campaña y de algunas otras cosas…

El ambiente en este país está tan cargado que por cualquier cosa brincamos. Ya lo he dicho antes, se está volviendo muy complicado. Todavía no puedo creer que por la campaña del #yonomequito se haya armado semejante jaleo y que tengamos casi una batalla campal por esto. 

Llevamos días en la pelea chiquita; con ataques, de un lado y del otro, con unos a favor y otros en contra. Nos hemos enfrascado en una discusión inútil, que no nos va a llevar a ningún lado; sólo a seguirnos desgastando como pueblo. 

Por eso esta trepadita. Juro que iba a dejarlo caer. Me mentalicé para hacerlo; pero la verdad es que tendré que decir algo. Y no por ir a favor de unos o en contra de otros; porque por ahí no van los tiros, sino porque me parece que aquí se ha perdido totalmente el foco.