Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)

lunes, 13 de enero de 2014

El susto de la vaca...



El susto de la vaca, esa expresión -que no sé de dónde diantres salió- podría explicar lo que sentimos pasadita la medianoche al nuestra bendita tierra parecer un tembleque con un “meneíto” de 6.5 en la escala Richter. Fueron diez segundos que parecieron muchísimo más ¡La cosa tembló; y cómo! 

Si algo tengo claro, es donde vivimos. Estamos al borde de una falla telúrica. Así que los movimientos de la tierra, no deberían afectarme; y de hecho, no lo hacen. Puerto Rico tiembla a diario, casi imperceptiblemente en muchas ocasiones, y cuando siento algo me quedo bastante tranquila porque sé que es algo natural y que pasará rápido. 

Pero en esta ocasión, fue distinto. “Ya pasará”, pensaba; pero no pasaba. El “meneíto” fue tomando fuerza y se mantuvo por más tiempo del acostumbrado. ¡Ahí fue que la puerca entorchó el rabo y todo el raciocinio y el análisis se fueron de paseo! Cuando me di cuenta que la cosa iba “en serio”, me levanté como resorte, me vestí –por si tenía que salir corriendo- y agarré el celular para entrar a Twitter. Si la tierra se movió diez segundos, yo hice todo eso en cinco.  Jeje

lunes, 6 de enero de 2014

Los hombres de medio oriente

Nope. No se supone que hoy me trepara; demasiado pronto para volverlo a hacer. Pero ya ven, aquí estoy. Es que no lo podía dejar pasar. Ya entenderán el por qué.

https://www.facebook.com/Pepitocomics
Ver una viñeta de Pepito donde le informaban al presidente Obama que tres líderes de medio oriente vendrían a Puerto Rico a una reunión secreta para liderar una revolución, me estuvo de lo más simpático. Ver también fotos de “tres galanes” del medio oriente como si fueran los tres reyes magos, me hizo sonreír. Todo esto, como ya se imaginan, me activó “la pensadera”.

Y desde hace rato ando “rumiando” sobre los hombres de medio oriente. Podrían ser nuestros parientes. Y es que, si venimos a darnos cuenta, la mayoría de nosotros podría tener sangre árabe en las venas. ¿CÓMO?; dirá alguno. Sip; así como lo leen, diré yo. Y es que si sus antepasados son del sur de España, nada habría de raro que se cargue con algún gen árabe. Y sólo hay que mirarse en un espejo para darse cuenta de ello. 

domingo, 5 de enero de 2014

Un año trepada en la sillita



Pues sí, así mismo como lo leen, ¡llevo un año trepada en la sillita! Parece que fue ayer que -en víspera del día de reyes, nada más y nada menos- mi querido amigo Joseph Martínez me ayudó a crear este blog. Joseph, ¡un millón de gracias! En este tiempo ha pasado de todo, y a mí mucho más, pero gracias a Dios seguimos adelante y en pie de lucha. Porque hay Marisa -y trepaditas- para buen rato. 

Le cogí tanto el gusto a esto, que hasta hice otro blog: “El protocolo nuestro de cada día”. Aunque no deja de translucir lo que pienso, -imposible no hacerlo- es más informativo y educativo, que otra cosa. Lo hice porque quería mantener el tema del protocolo fuera de las “trepadas a la sillita”, que ya saben en el tono que van.

Los que me conocen saben que desde siempre he estado trepada en la sillita. Soy fanática de Mafalda (que alguna trepadita pronto le dedicaré); con eso lo digo todo. Ya tenía mareados a mis estudiantes y a mis amigos; así que ahora mareo a todo el que, por una u otra razón, lee lo que escribo. El blog me permite tener otro canal donde compartirlo. Claro, siempre tratando de hacerlo con respeto, prudencia y consideración porque no soy quién para ir imponiendo mi criterio. 

domingo, 29 de diciembre de 2013

La huelga de las gallinas, reflexiones y resoluciones…


Se nos acaba el año, ¡gracias a Dios! No veía la hora de que finalizara. Aunque loca por salir de él, reconozco que fue uno de muchas enseñanzas; algunas bastantes duras, pero necesarias para hacerme crecer como persona. Porque de eso es que se trata la vida, de situaciones buenas y de las otras. Siempre debemos mirarlas y analizarlas, para aceptar las lecciones y valorar lo aprendido. Así que el mío fue un año de mucho crecimiento; y lo agradezco. 

Y entre esas cosas de fin de año que nos da a todos; está lo de reflexionar sobre el año que está a punto de “estirar la pata” y ponernos a hacer resoluciones para el próximo. Creo que este es nuestro momento más bonachón del año, por ilusos. Es que hacemos una lista enorme de resoluciones, encabezada por la dieta, que casi ninguno cumplimos. ¡Así somos! 

Pero en ese cavilar sobre lo acontecido y las resoluciones por hacer, me puse a pensar en las gallinas. Y es que estas última semana fui par de veces al supermercado a comprar huevos del país y sólo había huevos jinchos. Que gracias, pero no gracias, ni loca los compro. Y no porque las gallinas sean gringas, sino porque cuando el bendito huevo llega a nuestros supermercados, a la que lo puso le están rezando su tercer novenario.

martes, 24 de diciembre de 2013

¿Dios con nosotros; o quién…?

"La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel", que traducido significa: «Dios con nosotros». (Mt. 1. 23)


Cada diciembre me pregunto lo mismo: ¿Dios con nosotros o quién? Y es que la que comenzó siendo una época de celebración religiosa, con el pasar del tiempo se ha convertido en una gran fiesta del consumismo. Hemos sustituido el centro de la actividad navideña, que es el nacimiento de Jesús, por el centro comercial para comprar, comprar y comprar. Cada vez todo está menos relacionado a la época que se celebra.

Y no estoy diciendo que comprar es malo; no, no es eso. Es que casi nos transformamos, perdemos toda racionalidad y nos convertimos en rehenes de las tiendas.  Ya desde el bendito “Black Friday” comienza la histeria colectiva por el “tener”. Que en muchas ocasiones no es comprar lo que se necesita, sino conseguir lo que está en especial; sea lo que sea. Y ya sabemos en lo que ha desembocado esta actividad; que más que el inicio de compras de la temporada navideña, parece una cartelera de lucha libre. 

lunes, 9 de diciembre de 2013

Nelson Mandela, el terrorista


“Durante mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He batallado contra la dominación blanca y también contra la dominación negra. He albergado el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas convivan en armonía y en igualdad de oportunidades. Es un ideal que tengo la esperanza de alcanzar en vida. Pero, si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto morir”. Nelson Mandela


Tendemos a mitificar personajes de cine y televisión; creemos en el mundo que viven, abrazamos “sus luchas” y vivimos su fantasía. Nos identificamos con ellos porque salvan la ciudad, el país, el planeta. Son personajes que, en muchas ocasiones enemigos del sistema, luchan y vencen todo y a todos para lograr salvar la humanidad. Los admiramos, aunque sea ficción. Pero no estamos conscientes ni reconocemos que tenemos grandes figuras, las reales, las de carne y hueso que dieron, han dado y darán su vida por hacer de este mundo uno mejor. Que han tenido que pasar por muchísimas cosas, para salir airosos. Grandes ejemplos que nos recuerdan que en la vida real, y no sólo en la ficción, también tener héroes es posible.

viernes, 29 de noviembre de 2013

¿Viernes negro o viernes de salvajismo?

¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Seguiremos siendo presas del consumismo? ¿Algún día aprenderemos a comportarnos como personas civilizadas? Es increíble cómo, por querer ahorrarnos ‘tres pesos’ en algún artículo o producto nos convertimos en unos salvajes de primera. Para mí es inconcebible que las personas acampen frente a la puerta de una tienda, se amotinen, se insulten y peleen, simplemente por querer “aprovechar” unos “especiales” o “descuentos”. Pareciera que son los últimos artículos sobre la faz de la tierra o que su vida dependiera de ellos. La verdad es que esto no tiene nombre.

Durante el día no quise entrar a las páginas de los diferentes medios para no saber cómo se estaba desarrollando el bendito viernes negro. Es que no quería sentir vergüenza ajena desde temprano. Pero una vez me senté a ver los noticieros en la tarde, no pude dejar de sentirla. Vi la “estampida” tratando de entrar a los comercios y los empleados tratando de poner orden. También a varias personas peleándose y, como si fuera poco, a una señora sangrando por la nariz, pero muy feliz porque logró quedarse con el televisor. ¿En serio?