Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)
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martes, 16 de junio de 2015

Karadayi



Las cosas aquí no han cambiado mucho en una semana; así que retomo el tema de la pasada trepadita; sigo con las películas y las series extranjeras. Se me había quedado en el tintero uno de los mejores dramas que he visto; la serie turca Karadayi. ¿Dije drama? Perdón, el dramón; porque de drama, nada. Karadayi es de las series que mantienen a uno todo el tiempo en el filo de la navaja. 

Siempre he preferido las comedias y las historias rositas porque para preocuparse y sufrir, basta con ver las noticias y la vida misma. Así que de vez en cuando me gusta ver a Bambi corriendo por el bosque detrás de la mariposa y pensar que el mundo es una cascada de colores. Y no, no estoy hablando de ‘enajenarme’ de la realidad; estoy hablando de ‘distraerme’ un rato.

Pero todo tiene su excepción, y la mía es Karadayi. Bueno, podría decir que realmente son las series turcas; porque los turcos y los dramas, han resultado ser una excelente combinación. Y es que con varias de ellas he roto la regla (Ezel, Kara Para Aşk, Asi y Sila; por decir algunas). ¡Ah!, otra excepción es mi serie coreana favorita, The Legend. Como que estoy teniendo muchas excepciones a la regla. jeje Nada, el resto, para divertirme. 

jueves, 23 de enero de 2014

Un circo romano

Detalle de la obra Pollice Verso (1872) del artista francés Jean-León Gérome

Anoche terminó el juicio a Pablo Casellas. La noche fue una de victoria, de derrota, de felicidad, de dolor, de júbilo, de tristeza, de reivindicación, de duelo, de satisfacción, de pena; todo dependiendo de quién fuera o cómo cada quién lo viera. Hubo de todo y no hubo de nada, fue una noche rara.

Aclaro, porque lo creo pertinente, que no estoy a favor o en contra de la sentencia. Como todo el mundo tengo mi opinión al respecto. Pero no me corresponde adjudicar culpas, decir si la mató o no, si el jurado actuó bien o no, o lo que sea. No tengo que pasar juicio sobre nada. Creo en el sistema judicial del país y aunque en ciertas ocasiones he pensado que se ha errado en alguna cosa, siempre he respetado su decisión, porque es lo que corresponde; porque soy una persona de ley y orden que respeta nuestras instituciones. 

A partir del veredicto, lo que he visto tanto en los medios tradicionales como en los sociales me recordó los tiempos de la antigua Roma donde los presentes en el Coliseo o en el Circo, junto al emperador, decidían la vida de los gladiadores levantando o bajando el dedo pulgar. Aquí, desde hace tiempo, bajamos el pulgar. Me erizo. Por eso, esta reflexión.

domingo, 24 de marzo de 2013

Esta sociedad violenta y vengativa en la que vivimos


Antes de entrar en materia, quiero dejar claro lo que siempre; que este sólo es mi punto de vista. Sé que en ocasiones nuestras ideas podrían chocar; pero esto malo no es. Se supone que nuestro sistema social está basado en la diversidad de pensamiento. Cada quién puede pensar lo que quiera y como desee, pero respetando lo que piensan los demás. Ese es el principio. Podemos diferir, no tengo problema con eso. Lo que comento o señalo es sobre ideas y situaciones, no es nada personal. Nunca he tratado de que las personas piensen como yo; sino dar mi punto de vista y que cada quién llegue a sus propias conclusiones. Luego de esta introducción, comienzo.

El sábado que el jurado decidió que –no porque algunos miembros no pensaran que merecía la pena capital, sino porque no lograron ponerse de acuerdo- Alexis Candelario Santana no sería ejecutado y cumpliría condena perpetua por todos sus delitos, fue uno extraño; por lo menos para mí. Escuchar y leer los comentarios de las personas tanto en medios tradicionales como sociales me erizó la piel. Me quedó un mal sabor en la boca porque me hizo pensar que no sólo son violentos y vengativos los delincuentes, sino que nosotros como sociedad también lo somos.

viernes, 22 de marzo de 2013

Una cosa es la justicia, y otra muy diferente la venganza


Tengo que treparme en la sillita; no puedo dejar de hacerlo. Sé que el tema de la pena de muerte levanta ronchas. El caso por el que se está ventilando aplicarla fue uno fuerte, difícil y doloroso, pero no podemos hacer lo mismo que hizo esa persona. No es que no se castigue; si cometió delito, que pague. Lo que no creo es que haya que matarlo para hacer justicia; porque más que justicia, sería una venganza. Muchos no estarán de acuerdo conmigo y respeto su punto de vista; pero nada justifica quitarle la vida a una persona sea cual haya sido el delito.

La justicia, según la RAE, tiene que ver con “derecho, razón, equidad”; es “aquello que debe hacerse según derecho o razón”. También supone que hacer justicia es “obrar en razón con él o tratarle según su mérito, sin atender a otro motivo, especialmente cuando hay competencia y disputa”. Me parece que nada tiene que ver con venganza, que es la “satisfacción que se toma del agravio o daños recibidos”. ¿Cuál será esa satisfacción que buscan algunos?