 |
| ¿Y qué pito toca aquí cupido? Además de ser rojo y estar sobre fondo blanco, ninguno. Sólo está aquí porque es febrero y hay que aprovechar. jaja |
Es rojo y blanco, pero no es el logo de Coca Cola; ¡ES UN PARE! Esa frase la uso como 300 veces al día; sobre todo, cuando voy a Sagrado a dar clase. Es que frente a la Universidad hay un PARE; ¿o serán ilusiones mías? (a lo mejor, porque parece que soy la única -o de las pocas- que lo ve). Pareciera que los que pasan por ahí piensan que es una promoción de la bebida, no saben leer o que sacaron la licencia en alguna maquinita de peseta. No sé cómo pasaron el examen, porque no se han enterado que cuando dice PARE, hay que parar. Y claro, dice PARE, pero no QUÉDESE; así que tampoco es para vivir ahí.

El PARE se puede obviar entrando por la Calle Sagrado Corazón, doblando a la izquierda en la primera bocacalle y a la derecha en el portón principal de la institución; algo que hacemos muchos. Pero si entran por “Patio Shop” TIENEN que parar. Pero es que no sólo se conforman con comérselo, sino que en ocasiones le bloquean el paso al que lo tiene, porque se cruzan en la calle complicando aún más la congestión vehicular en la entrada principal. Encima miran a uno con actitud de HELLO? Sencillamente, a veces no puedo.
Pero Sagrado no es la excepción, lo vemos en cualquier parte. Si algo debemos tener claro, es que las reglas y las leyes se hicieron para cumplirse. Se establecen para que una sociedad funcione de una manera ordenada. Si todos nos quisiéramos meter a la misma vez, o dobláramos para donde quisiéramos desde cualquier sitio o simplemente hiciéramos los que no diera la gana; esto sería un verdadero caos. Muy lejos de eso no estamos. Así que por eso, esta reflexión.