Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)
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domingo, 5 de enero de 2025

¡Víspera de Reyes y duodécimo aniversario de la sillita!

Serigrafía de Taller Una.

Mejor día no pude haber escogido, hace doce años, para comenzar este blog, en la víspera de Reyes. Y es que la celebración de los Santos Reyes es una de nuestras principales tradiciones y que, gracias a Dios, cada vez tienen más arraigo. Los reyes magos son los reyes magos; lo demás, es ‘parking’. 

 

No sé si es la edad, o porque estoy mirando las cosas desde otro ángulo, pero este duodécimo aniversario (2025) trae un aire especial, de magia, de felicidad, de ilusión.  Cada vez más aflora nuestra identidad puertorriqueña. 

 

A todo esto, se añade la presentación de la nueva producción de Benito Martínez, ‘Debí tirar más fotos’, que es una oda al sentimiento patrio. 

 

Abro paréntesis. Creo que saben que no me gusta su música, -rara vez lo entiendo- salvo algunas canciones sobre temas específicos y de corte social. Pero a quien le guste, pues muy bien. 

 

Pero a mí lo que me vuela la cabeza es cómo mete el dedo en la llaga respecto a las situaciones sociales y lo que acontece en este país, sin adornar o dorar píldoras. Es muy vocal en las situaciones de este país y muchos le tienen manía por eso. 

 

Recientemente produjo el cortometraje ‘Debí tirar más fotos’, inspirado en el mensaje de su nueva producción discográfica, con el ilustrísimo Jacobo Morales que me pareció genial y puse esta nota en mis redes: 


        "No es mi "cantante'"favorito, pero sí uno de mis puertorriqueños favoritos, con muchísima conciencia social y con la mancha de plátano bien puesta. Se hace patria desde cualquier trinchera y Benito 'la saca por encima de los gandules". ¡Me encantó! 

 

Si tuviéramos más ‘benitos’ que fueran vocales sobre las situaciones del país, esto sería otra cosa. Hemos cedido terreno para evitar confrontaciones y problemas, pero los ‘haters’ y los ‘opinionados’ que mucho gritan, pero poco dicen, se han apoderado del espacio. Por eso admiro a Benito, porque mientras más lo atacan, más alto habla… sin hablar o levantar la voz. Cierro paréntesis.

 

Creo que es responsabilidad de todos señalar lo que entendemos debe señalarse porque si nos quedamos pasivos, nos van a terminar de arrebatar el país que nos queda. Y como cada uno debe hacerlo desde su trinchera, a mí me tocará treparme en la sillita porque muchas cosas hay que decir. 

 

Y confío treparme este año mucho más.  Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que debí tirar más fotos y treparme más. Como incluyera en la primera entrada de este blog hace doce años: ¡Gracias por acompañarme en este maravilloso viaje! ¡Feliz víspera y fiesta de Reyes! 


jueves, 2 de enero de 2025

De protocolo y tomas de posesión en Puerto Rico

Foto: WIPR


Cuando hablamos de protocolo, nos referimos al conjunto de normas y usos que nos brindan una estructura, una forma para realizar una actividad humana de manera ordenada, lógica, precisa y fluida. En pocas palabras, para simplificarnos la vida.

 

El protocolo se fundamenta en leyes, reglamentos, preceptos, normas, costumbres y tradición; más que todo es una combinación de elementos. Y el nuestro, no es la excepción.

 

Para conocer sobre el protocolo puertorriqueño, tenemos que partir desde la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (ELA). El ELA es el nombre de nuestro sistema de gobierno y el que aparece en nuestra Constitución (Artículo I, sección 1). Así que debemos mirarlo como lo que es; un elemento de estado y no una ideología política. 

 

Hagamos una analogía, para entenderlo mejor. Usted tiene su nombre oficial, con el que lo registraron cuando nació. Ahora bien, también tiene un apodo. Todo mundo le dice o llama así, pero en cuestiones oficiales o cuando firma lo hace con su nombre de pila, porque ese es el que cuenta. Pues algo así es esto.

 

Podría decirse que ‘gobierno de Puerto Rico’ es el apodo y Estado Libre Asociado de Puerto Rico es el nombre oficial, el que aparece en el Registro Demográfico; que es el que vale, no el apodo. Tenemos que aprender a separar las cuestiones de estado de los intereses, la política y las ideologías. 

 

Ahora bien, vayamos a la toma de posesión. La Constitución del ELA establece, en el artículo IV (Del poder ejecutivo), sección 2, que ‘El Gobernador ejercerá su cargo por el término de cuatro años a partir del día dos de enero del año siguiente de su elección y hasta que su sucesor sea electo y tome posesión’.

 

La Constitución también establece esa misma fecha para la juramentación de los legisladores -Artículo III (Del poder ejecutivo), sección 8- El término del cargo de los Senadores y Representantes comenzará el día dos de enero inmediatamente siguiente a la fecha en que se celebre la elección general en la cual haya sido electos…

 

En el Artículo VI (Disposiciones generales), sección 16 se establece que ‘Todos los funcionarios y empleados del Estado Libre Asociado, sus agencias, instrumentalidades y subdivisiones políticas prestarán antes de asumir las funciones de sus cargos, juramento de fidelidad a la Constitución de los Estados Unidos de América y a la Constitución y a las leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico’.

 

Eso, es lo único que se estipula en la Constitución. Aquí entran entonces las costumbres y la tradición para complementar la toma de posesión, porque el acto de juramentación en sí es simple y rápido.  

 

No hay nada establecido respecto al horario de celebración del acto protocolar o de la juramentación. En ocasiones se ha celebrado a media mañana, pasado el mediodía o a media tarde. Esto, lo decide el comité que organiza la misma. 

 

Hasta finales de la década del 1920, las tomas de posesión eran sencillas, se realizaban en privado o en las escaleras del edificio federal en el Viejo San Juan. No es hasta el 1929 que Theodore Roosevelt III, hijo del presidente Roosevelt, tomó posesión como gobernador de Puerto Rico que se comienza a realizar en los predios del Capitolio. 

 

A partir de esa fecha es uso y costumbre realizarlas allí. Sólo en dos ocasiones se realizó fuera se esta área. La primera, en el segundo término de Pedro Rosselló González (2001) que se llevó a cabo en los terrenos del Morro y, la segunda, en el mandato de Aníbal Acevedo Vilá (2005) que se realizó en el Parque Luis Muñoz Rivera.

 

Respecto a la juramentación, es tradición que sea el presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico el que tome el juramento al gobernador en el acto protocolar. Sólo en una ocasión no ha sido así. En el segundo término de Pedro Rosselló, tomó el juramento el juez asociado Baltazar Corrada del Río y no el presidente del cuerpo.

 

La juramentación del gobernador y los legisladores suele realizarse antes del acto protocolar realizado en las escaleras del Capitolio. Por eso, cuando Ricardo Rosselló hizo lo propio pasada la medianoche del 1 de enero de 2017, no tuvo ningún problema porque no hay un horario establecido.

 

Y aunque el acto protocolar en las escalinatas es algo simbólico y el juramento suele firmarse antes, Alejandro García Padilla rompió esa costumbre y completó el documento en la ceremonia protocolar de toma de posesión. 

 

Sólo tres gobernadores no han mencionado el Estado Libre Asociado durante la ceremonia en  las esacalinatas del Capitolio. Estos son, Pedro Rosselló, Ricardo Rosselló y Jennifer González. El que no lo hicieran sólo va destinado a azuzar las huestes. Este es un acto, más que todo, ‘para las gradas’ porque antes, cuando juramentaron y firmaron el documento, tuvieron que incluir el Estado Libre Asociado.

 

Otro de los actos tradicionales es la celebración de la misa. No existe una fecha o una hora específica, pero suele celebrarse el mismo día de la toma de posesión. Sin embargo, Alejandro García Padilla realizó la suya el 1ro de enero, en la tarde.  

 

Otra de las tradiciones es que el gobernador saliente va a buscar al gobernador entrante a su residencia. Esto se solía hacer hasta que, en la toma de posesión de Sila María Calderón, Pedro Rosselló y ella se encontraron en el Capitolio. La segunda ocasión fue ahora porque Pedro Pierluisi no recogió a Jennifer González.

 

También, es tradición que el Servicio Postal de los Estados Unidos rinda homenaje al gobernador al realizar la cancelación oficial de un sello conmemorativo por su toma de posesión.

 

Y por último, aunque podría haber algunas más, existe la costumbre de caminar desde las escalinatas del Capitolio hasta la Fortaleza. Este recorrido lo inició Luis Muñoz Marín con su esposa y se ha mantenido hasta la actualidad.


Últimamente, se han sumado las actividades artísticas en diferentes áreas y plazas. Esto, cada vez cobra mayor fuerza, tomando más matiz de fiesta que de ceremonia oficial. De hecho, estas actividades complementan lo verdaderamente importante, que es la ceremonia protocolar. 

 

Estas son algunas observaciones sobre el protocolo y las tomas de posesión en Puerto Rico, por lo menos, las más reciente. Así que nos resta esperar hasta el próximo cuatrienio, para ver cuán apegados al protocolo y a la tradición estarán.

 

 

 

viernes, 5 de enero de 2024

Y fue en una víspera de Reyes…

Arte de Taller Una


Hace once años ya, en una víspera de Reyes, que inicié este blog y subí mi primera entrada. He visto cómo ha ido evolucionando mi pensamiento y que me gusta escribir de todo; de lo primero que se me ocurra. 

 

Es interesante cómo, aunque estuve muy activa los primeros siete años; a partir del encierro de la pandemia, bajé considerablemente la publicación de entradas. Siempre he sido muy ‘opinionada’, pero en los últimos cuatro años, poco es lo que he publicado. 


Y resulté al revés de los cristianos, porque el encierro proveía sentarme y escribir. Mirando atrás, me doy cuenta que más que todo ha sido para no entrar en polémicas con nadie. Traté de no meterme en líos y buscar mantener la armonía con los demás.

 

Pero, ¿saben qué?, volveré a las andadas porque hay que decir lo que hay que decir. Además, hay que dar otro punto de vista de las cosas. Y es que casi siempre estoy al otro lado de la barda porque siempre le estoy buscando las cinco patas al gato. Je, je.

 

Así que, a partir de este onceavo año, volveré a encaramarme en la sillita y decir lo que quiera y tenga que decir. A lo Mafalda. Y qué mejor día para comenzar -y continuar- este blog que en víspera de Reyes. ¡Que viva la tradición de los Reyes Magos!  

 

Que no muera en nosotros ese niño que el 5 de enero, ilusionado, buscaba yerba para los camellos y dejaba cosas de comer y su palito de pitorro para los reyes. Al día siguiente, la algarabía contagiosa nos envolvía porque nos dejaron sus regalos.

 

Sigamos dándole valor a nuestra cultura y a nuestras tradiciones. Que los Reyes Magos les traigan además del oro, el incienso y la mirra; paz, amor y esperanza. Muchas bendiciones para todos y un año bendecido.



Arte de Taller Una

domingo, 5 de enero de 2020

De aniversario en víspera de Reyes


Y, naturalmente, la tarjeta de los reyes es de Taller Una 


Para mí, la fiesta de reyes siempre ha sido muy especial. La he vivido con ilusión porque es la nuestra, es cultura y tradición. Es ‘la que me mueve’.

Y ahora, más que todo, la atesoro porque la víspera de la fiesta de reyes marca el aniversario de este blog. Ya son siete años trepada en la sillita. WOW!

Parece que fue ayer. Mucho ha llovido. Mucho ha pasado. Mucho he escrito y mucho más he dejado de escribir.

Eso es lo que más lamento, lo que no he escrito porque mucho he querido y podido decir. En ocasiones, por ser ‘políticamente correcta’, por consideraciones o por no ‘sacudir el palo’ lo dejo pasar.

Pero me he dado cuenta que las cosas hay que decirlas aunque no le gusten a algunos. ¡Claro!, con respeto y con deferencia, pero a fin de cuentas, hay que decirlas. Es mejor decir una verdad que duela, a una mentira que al final, hiera.

Y no es que yo tenga la verdad agarrada por el rabo. Nunca lo he pensado ni me lo he creído, pero creo que es bueno compartir los puntos de vista y las ideas, sobre todo porque muchas veces suelen ser diferentes y, a lo mejor, traen nueva información.

Cuenta me he dado también que yo sólo tengo control de lo que digo, no de lo que piensan los demás. Así que diré lo que pienso de manera ponderada y nada ofensiva y después que cada quién se haga la idea que quiera.

Así que a partir del séptimo aniversario de ‘Trepada en la sillita’, o sea, a partir de hoy, me verán más seguido. Esa es la idea. A ver si por fin cumplo con lo que se espera de un blog porque, hasta hoy, me le he sentado encima.

Y como entre col y col va una lechuga, pues no faltarán mis trepaditas de las series chinas, japonesas, tailandesas y de cualquier lado que me apetezca escribir.

Esta víspera de reyes, les deseo a todos que mañana sea un día lleno de magia y alegría. Porque nuestras tradiciones, las que nos definen como pueblo son las que nos marca la mancha de plátano.

Un excelente día de reyes. Y aunque el 45 nos dañó el comienzo, les deseo un año lleno de bendiciones, salud, abundancia y éxitos.

¡Por muchísimos años más trepada en la sillita!


lunes, 1 de julio de 2019

UPR, baluarte de nuestra cultura puertorriqueña


El Velorio, Francisco Oller


Estudié en una institución universitaria privada por elección. La historia la he contado en varias ocasiones. Sin embargo, reconozco -no tengo porqué no hacerlo- lo invaluable que es la UPR como primer centro docente y cultural del país.

Y no estoy hablando solamente del académico; sino de su sólida trayectoria por mantener nuestra cultura e idiosincrasia, aún cuando hay quiénes, con algunos complejos y problemas de autoestima, quieran destruir su patrimonio buscando borrar lo que somos. Puertorriqueños somos; la UPR también.

Estoy en el listado de correo electrónico del Museo de Historia, Antropología y Arte (Museo UPRRP). Así que cuando hace par de semanas recibí una promoción de una serie de talleres para mayores de 55 -No digan nada-, me interesó.

Pues manejándome en el sistema de Sagrado, no me apuré porque acá lo hago todo por Internet y hasta he tomado talleres y cursos en línea. Cuando me enteré que tenía que hacer la matrícula personalmente en el museo, allí fui a parar.

Pero, cuando llegué, recién habían cubierto el último espacio del primer ciclo que era un taller sobre escritura creativa que me interesaba mucho. ¡Yo quería! Ya no podía hacer nada pero como estaba ahí, decidí quedarme en el museo, aunque era cerca de la hora de cierre.


Me fui a la sala donde está la exhibición de obras de Francisco Oller. Estuve un buen rato embelesada observando ‘El Velorio’. ¡Qué maravillosa obra! Además de los famosos paisajes, estuve embelesada con los retratos de Ramón Baldorioty de Castro y Eugenio María de Hostos.

El de Baldorioty de Castro con una cita suya: “…yo odio el sistema colonial porque ese sistema es la muerte del espíritu, es la degradación del hombre por el hombre”. Ponce 1871. Hostos, inspirador.

El verlos, fue ponerme a pensar en el gran amor que le tuvieron a Puerto Rico. Su lucha por la libertad y el deseo de tener un mejor país. Amar la patria fue su ruta no sólo con la palabra, sino con la obra.

Salí de allí más que satisfecha y convencida de que nuestros próceres dieron los pasos correctos. ¡Qué mucho tienen que aprender los políticos de hoy!

Entonces fui a ver el enterramiento indígena que está justamente frente a la oficina del museo. Fue un descubrimiento de don Ricardo Alegría, en el 1947, en la finca La Monserrate, donde está hoy el balneario de Luquillo.

Se encontraron en un montículo funerario, o promontorio, que albergaba múltiples enterramientos. Hay tres osamentas; un hombre una mujer y un niño y junto a ellas restos de caracoles, jueyes y aves, vasijas y platos de arcilla, hachas y bolas de piedras, entre otras cosas.

Allí mismo, al lado, hay una serie de artefactos funerarios egipcios, muchos de ellos donados por la Universidad de Harvard.

Hay un sarcófago con la explicación de todo el proceso funerario. También hay tres momias. Una humana sin vendas, otra humana con vendas y una de un gato, con vendas. 

Se pueden observar también cuatro vasos cánopes, de entre el 1567 al 1320 a. C., encontrados en Saqqara, Egipto. Allí se guardaban las vísceras para luego proceder con el proceso de momificación de los cuerpos.

También hay expuestos varios amuletos, dos de escarabajos y uno de gato, dos estelas funerarias, una copia en yeso y otra original. Hay dos ‘Ushabti’; que son pequeñas estatuas funerarias que se depositaban en la tumba del difunto.

Más adelante hay un petroglifo taíno, del 1100 al 1500 d. C.. Este petroglifo es frecuente en bateyes o plazas ceremoniales, cuevas, amuletos, máscaras, etc. A su lado, la representación de un manatí.

Cerca, también hay una prensa manual que data entre el 1822 y el 1835. En ella se comenzó a publicación de Puerto Rico Ilustrado en el 1910 y las primeras tiradas del periódico El Mundo en el 1919. Hasta 1984 estuvo en exhibición en la redacción de El Mundo.

También hay una tarja conmemorando centenario de la bandera puertorriqueña (1895-1995) que lee:
Adoptada por la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano el 22 de diciembre de 1895, Salón principal ‘Chimney Corner Hall’, Casa 57 Oeste, Calle 25 esquina Sexta Avenida, N.Y. Juan de M. Terreforte presentó la nueva bandera similar a la cubana, con los colores invertidos: franjas blancas y triángulo azul en vez de rojo, con la misma estrella blanca solitaria en el centro. Fue acogida como estandarte de nuestro movimiento patriótico de liberación.

Esto es sólo una minúscula parte del caudal que tiene el museo.

El Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad del Puerto Rico, Recinto de Río Piedras fue creado, por ley, en el 1951 para ‘reunir, mantener y conservar, con el propósito de divulgación cultural, todo aquello que constituya parte de nuestro tesoro histórico, antropológico y artístico. ¡Y bien que sí!

Tiene colecciones de historia, filatelia y numismática, arqueología indígena, arqueología histórica, pintura, dibujo y escultura, grabado, arte popular y una colección egipcia. Además de las exhibiciones temporeras que se realizan a través del año.

Una de las colecciones, la de historia, cuenta con documentos de próceres de la talla de Segundo Ruiz Belvis, José Julián Acosta, Alejandro Tapia y Rivera, Luis Muñoz Rivera, José de Diego, Ramón Emeterio Betances y, muchísimas más, de Eugenio María de Hostos.

El museo cuenta con biblioteca de referencia, centro de documentación de arte puertorriqueño y una videoteca. Se realizan visitas guiadas de domingo a viernes. Hay que hacer reservación.

El horario es de 9:00 a. m. a 4:30 p. m., los lunes, martes, jueves y viernes; de 9:00 a. m. a 8:30 p. m. los miércoles y de 11:30 a. m. a 4:30 p. m., los domingos. Está cerrado los sábados, días feriados y cuando hay receso administrativo en la UPRRP.

Ya saliendo del museo pensé que no hay casualidades. Tuve que llegar a la UPR y como ya estaba allí, pues decidí quedarme a echarle un ‘vistazo’ al museo. Salí más que clara de lo que soy.



Eso sí, quiero volver con mucho más tiempo para disfrutarme toda la riqueza cultural que ofrece. Y naturalmente que regresaré al área visitada porque todavía tengo mucho que observar y aprender. Es lo menos que puede hacer una arqueóloga frustrada como yo. Je, je

Confieso que hace mucho que no visitaba el museo. El redescubrirlo fue darme cuenta del inigualable caudal cultural que posee y de su valor para nuestra patria puertorriqueña. Y entonces me puse a pensar en el papel que juega la UPR.

La UPR es baluarte y pieza fundamental en la conservación de nuestra cultura puertorriqueña. Es símbolo de resistencia. Es autenticidad y verdad. Es punta de lanza de nuestra idiosincrasia. He ahí por qué el ensañamiento con ella. Por qué querer minarla.

No podemos permitir que destruyan nuestro patrimonio. No podemos permitir que lo lleven a menos con el único propósito de socavar nuestra autenticidad puertorriqueña.

Si queremos defender nuestra cultura, tenemos que apoyar la UPR y proyectos como el del Museo de Historia, Antropología y Arte en Río Piedras. Así es que se hace patria. Porque un pueblo sin cultura, es uno sin identidad y se reduce a nada.


viernes, 28 de junio de 2019

Esos trabajos de la universidad


Héctor Campos Parsi, Jack Delano y Amaury Veray

Hace poco más de un año hice una de esas ‘limpiezas’ donde se bota hasta lo que no se debe botar. Tenía guardadas cosas de cuando estudiaba en Sagrado y para echarlas al zafacón tuve que cerrar los ojos. Pero hubo una que otra cosa que no pude disponer de ellas.

Una de esas fue un trabajo que hice en la maestría. No sé si este era un borrador o fue el trabajo final porque no está identificado. Ahora mismo no recuerdo de qué clase era. Si mal no estoy, lo hice con Carmen Gloria y creo que sacamos A. 

Fue uno de esos trabajos que nunca pude botar por lo mucho que aprendí pero, más que todo, por lo que me lo disfruté. 

El trabajo era sobre la música puertorriqueña con elementos folclóricos. Nos enfocamos en los tres máximos exponentes de un movimiento que nació en los ’50 y se extendió hasta el ’70: Jack Delano, Amaury Veray y Héctor Campos Parsi.

Estuvimos medio día en casa de don Jack escuchando música y sus anécdotas y viendo sus trabajos. En fin, por poco no salimos de ahí de lo fascinadas que estábamos con todo. Hasta me dio algunas grabaciones de piezas que había compuesto y que tenían elementos folclóricos.

Conocía a don Jack porque habíamos formado parte del comité organizador de la Feria de las Comunicaciones que se celebró en Sagrado en el 1990. Cuando me comuniqué con él y le conté de qué se trataba el trabajo, inmediatamente dijo que sí.

Lo mismo pasó con Héctor Campos Parsi, al que conocía gracias a Areyto, ballet folclórico nacional de Puerto Rico. Ambos colaborábamos con el grupo en el festival internacional de folclore que celebraron anualmente durante muchos años.

Me fui a su casa en el Valle del Turabo. Esa mañana había neblina y nos paramos en la puerta a ver el paisaje mientras me hablaba de su obra ‘Yerba Bruja’. Maravilloso. También me dio unos casettes con su música.

De la música, no me pregunten. En el recogido no la encontré. Así que creo que se la presté a alguien para que la escuchara. Todo lo presto o lo regalo. La música estoy segura que no la iba a regalar porque era algo demasiado especial y tenía algunas piezas inéditas o eran sus grabaciones.

Al que no entrevistamos fue a Amaury Veray. Si mal no recuerdo, estaba enfermo. Pero conseguimos mucha información y pudimos hacer el trabajo.

Era un guión y sólo pudimos incluir una mínima cantidad de información. Mientras investigaba me di cuenta de lo prolífero de su obra y la gran aportación que habían hecho cada uno de ellos.

Lo quiero compartir íntegro, porque ahora que lo veo digo: WOW! Que mucha de nuestra riqueza cultural tenemos, pero ese desapego a lo nuestro y a reverencia a lo de afuera, no es otra cosa que pobreza cultural. Nada, este es el texto:

La música es el alma de los pueblos. Es ritmo que marca nuestra trayectoria. Ser puertorriqueño es mucho más que un concepto, es personalidad forjada en tiempo; es música.
Durante el siglo XIX surge la danza como expresión culta de la música puertorriqueña. En los salones se cultiva, a través del lenguaje del abanico, el cortejo entre los jóvenes. Juan Morel Campos y Manuel G. Tavárez, máximos exponentes del género de la danza, incluyen en sus obras, además, óperas, zarzuelas, piezas orquestales cortas y música religiosa.
La invasión norteamericana en 1898 trajo, como resultado del choque cultural, una serie de conflictos que mermaron el desarrollo de las artes.
Para los años ’50 surge un movimiento nacionalista conocido como ‘misionero’, que se extiende hasta los ’70. Este periodo se caracteriza por su intensidad creadora. Tres grandes figuras de este movimiento son Jack Delano, Amaury Veray y Héctor Campos Parsi. Estos compositores se destacan como figuras instrumentales en la creación de una música nacional.
Jack Delano, artista de origen ucraniano, enamorado del folclore y de nuestra gente, se estableció en la isla en 1946. Producía cintas documentales y componía sus partituras inspiradas en el diario vivir. Ha compuesto música para ballets, obras vocales, música de cámara, piezas orquestales, piezas corales y música incidental. Todas sus composiciones contienen material folclórico. Entre estos se destaca ‘La Cucarachita Martina’, donde incluyó güiro y cuatro y ‘La Bruja de Loíza”, basado en un cuento folclórico recopilado por don Ricardo Alegría. Se destaca, además, ‘La Reina Tembandumba’, inspirado en uno de los personajes de un poema negroide de Luis Palés Matos.
Amaury Veray expone a través de su obra el folclore como elemento principal de inspiración. En la Suite para piano ‘En casa E’ Tatá’ y en las canciones infantiles ‘Arroz con leche’ y ‘A la limón’, se puede apreciar sutilmente lo folclórico. De origen yaucano, enfatiza los ritmos sureños como la plena. El ballet ‘Cuando las mujeres’ se basa en una forma popular de ese baile.
El más prolífero e internacional es Héctor Campos Parsi, que interpretó su primera obra a los 12 años.
Al igual que los anteriores utiliza en sus composiciones elementos nativos. La ‘Sonata para piano’ combina elementos rítmicos tomados del folclore afroantillano como nuevas técnicas composicionales. La mayor parte de su producción durante los ’50 está dedicada a la creación de una música puertorriqueña porque, según él, tenía un compromiso moral con darle al País una música nacional. En su obra ‘Yerba bruja’ trata de describir rítmica y melódicamente el areyto de los taínos puertorriqueños como lo describen las crónicas de esa época. ‘Divertimiento del sur’, ‘Majestad Negra’, ‘Urayoán’, ‘Tres poemas de Corretjer’, ‘Oda a Cabo Rojo’ y ‘Tres canciones isabelinas’, son sólo un ejemplo de este caudal folclórico que imparte Campos Parsi a sus composiciones.
La producción de esta música clásica (debió leer ‘de cámara’) contemporánea con elementos folclóricos ha mermado, pero ese rico caudal permanece en el subconsciente de nuestro pueblo.
Emilio S. Belaval, conocido intelectual puertorriqueño, manifiesta la necesidad de rescatar esta música de nuestro subconsciente con la siguiente afirmación: “…Hacia eso debe ir nuestra música, si aspira a ser lo que ha sido siempre, molde de un pueblo y cucurucho de su alma musical”.

Ese documento es lo único que me queda. Ya veo que tiene varios errores. Ahora vuelvo a cuestionarme si era el documento final. No tengo las fuentes que usé, tampoco los apuntes de las conversaciones con los dos compositores. Ahí debió haber muchísima más información importante.

Don Jack Delano y don Héctor Campos Parsi fueron dos figuras importantísimas con un legado impresionante. Para mí fue un privilegio inmenso poder contar con su colaboración para ese trabajo de clase.

Pero bueno, lo que quería era compartirlo porque creo que es importante no dejar en el olvido cosas como esta. Porque no podemos permitir que sigan tratando de aniquilar nuestra cultura. ¡JAMÁS!.





* Las imágenes se tomaron de Internet sólo con el propósito de acompañar esta entrada.