Por si las moscas...

Los comentarios vertidos en estos escritos son de mi total responsabilidad. Comparto lo que pienso y siento, simplemente para que se pueda apreciar otro punto de vista sobre la cosas. Pueden o no estar de acuerdo con lo que expongo; conmigo no hay ningún problema porque cada quien tiene el derecho a pensar lo que mejor entienda. Los comentarios son bienvenidos. Espero que si alguien difiere, lo haga con respeto; no escribiendo chabacanerías o insultando. Este no es el lugar para eso. ;-)

martes, 11 de noviembre de 2014

Sobre las guerras y los ejércitos...

Paloma de la paz de Pablo Picasso

Hoy, día del veterano, desde que abrí los ojos, venía rumiando si me trepaba o no en la sillita; más que todo porque me preocupaba que no se entendiera la reflexión que quiero hacer. Y es que tengo sentimientos encontrados con esto; no por los veteranos, que tienen todo mi respeto, sino con todo esto que se teje alrededor de las guerras y los ejércitos. Parece contradictorio, pero no lo es; por eso, me trepo.

Como siempre digo, este es mi punto de vista y pueden diferir. No quiero imponer mi manera de pensar; jamás ha sido la idea, sino mostrar otro ángulo de las cosas. Cada quién puede pensar como quiera, pero no quería dejar pasar la oportunidad de compartir lo que pienso; mucho más en esta fecha. Sólo espero que al terminar de leer esta reflexión haya quedado claro lo que quise presentar. En eso confío…

Se habrán dado cuenta ya que no soy partidaria de las guerras. A la verdad no creo que haya alguien que lo sea; bueno, sabrá Dios. Mucho menos de los ejércitos, y tengo mis conflictos con esto. Y es que desde siempre las guerras se han utilizado para subyugar, para imponer, para someter, para saquear, para despojar.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Impresionables, manejables y manipulables…


Tomada de Internet, sólo para acompañar el texto.

Cada vez que escucho, veo o leo noticias en algunos medios o los comentarios de las personas sobre muchísimas cosas que están pasando en nuestro país, me sigo convenciendo que somos muy fáciles de impresionar, de manejar y de manipular. 

Soy de las que leo de todo, de extrema izquierda a extrema derecha y siempre trato de hacer un análisis y llegar a mi propia conclusión. No dejo que otros me digan lo que tengo que pensar o creer porque ya con el cuento de los indios y los vaqueros tuve suficiente. Pero no es sólo leer de todo, que debería ser así; sino que deberíamos hacer el ejercicio completo. 

Porque uno puede leer y seguir leyendo de cualquier cosa y de todo. Eso no es problema si conocemos las líneas editoriales, lo que impulsan y de qué pata cojea cada cual; entre varias cosas más. Solo así vamos a leer el ‘entrelíneas’, a matizar lo que se lee, a saber a qué darle más peso, qué se debe cuestionar, qué se tiene que corroborar y que se tiene que desechar. Nos sorprenderíamos de las cosas que se descubren.

martes, 4 de noviembre de 2014

100% #PUR



No sé si se nace con eso o no. No sé si se aprende en el camino. No sé si le pasa a todos, a la mayoría o sólo a unos pocos. No sé si son ilusiones; mucho menos si son divagaciones. No tengo ni idea y, al sol de hoy, no me interesa averiguarlo. Lo único que sé -y que siempre he tenido claro- es que soy 100% #PUR. Así las cosas.

Por si alguno está pensando en lo que no es; pues aclaro que del PUR que hablo no es de la empresa estadounidense de filtros de agua, tampoco es de la villa en una provincia iraní y mucho menos de la compañía de cosméticos minerales (aunque esa tiene diéresis no deja de ser pür). Al PUR que me refiero es a nuestra nación, a la puertorriqueña, cuya identificación en el olimpismo son esas tres letras. De esa es que hablo. De nada más.

Tengo que confesar que para referirme a Puerto Rico, me gusta más el PUR que el PR. No sé, es como que más nuestra esencia, nuestra entraña, nuestra raíz; es el tuétano, nuestra identidad. ¿Será porque representa nuestra autonomía deportiva? ¿Será porque me parece más representativo de nuestra nación puertorriqueña? Y venga, por favor, no estoy haciendo alusión a temas políticos; estoy hablando del sentido patriótico.  

sábado, 18 de octubre de 2014

Con cabeza fría...


Toda la semana estuve arrastrando la sillita porque quería treparme, pero por una u otra cosa, no lo hice. Ayer, con lo del despido de toda la plantilla de noticias en Univisión Puerto Rico –que me solidarizo con los comunicadores que ahí laboraban porque a muchos los conozco- la planté y empecé a encaramarme porque quería decir muchas cosas. Pero de momento me acordé de algo que siempre aconsejo: ‘Piensa. Luego escribe con cabeza fría’, y a regañadientes me bajé. 

Ya con las aguas casi llegando a su nivel, pero pensando igual, comparto mi punto de vista sobre esta situación y muchas cosas más. Aquí ha habido mucho de todo y me parece importante poner esto en perspectiva. Como siempre digo, alguno no podría estar de acuerdo con lo que digo, pero no pasa nada porque cada quién está en su derecho de pensar lo que mejor entienda. 

lunes, 13 de octubre de 2014

El 'efecto huracán'



¿Por qué tengo que estarme encaramando de esta manera? ¿Por qué? ¿Por quéééééé? Es que no me queda de otra; la verdad. Este paisito macondino, dantesco y kafkiano no me da otra
posibilidad. Y lo digo por las cosas tan absurdas que pasan en este país. Esto de los huracanes es como un paso de comedia, pero a veces adquiere proporciones insospechadas, como lo que hizo que me trepara en la sillita.

Tengo que confesar que fue ayer que me di cuenta que Gonzalo nos ‘visitaría’.  He estado pendiente de los medios sociales; hoy mucho más, pero nada fuera de lo normal. Es más, ni al supermercado fui porque no necesitaba nada, tampoco gasolina; así que nada de salir despavorida a arrasar con el supermercado ni a hacer largas filas en la gasolinera. ¿Por qué siempre hacemos lo mismo? Desde ayer estoy diciendo que no va a pasar mucho.  Sólo tenemos que estar preparados y esperar. No podemos hacer más. Esa es la naturaleza y con eso tenemos que bregar.

Realmente no sé por qué tanto agite. Estamos en zona y en época de huracanes; aunque la verdad, Gonzalo nos rompió la curva. Este mes es de brujas, calabazas, gatos negros y murciélagos no de huracanes; pero bueno, así nos tocó, así hay que lidiar con él. No sé por qué tanta histeria y tanto sensacionalismo. Quiero estar informada, no amedrentada. La información es importante, pero sólo debe darse información, no llevarla a extremos alarmistas. Entonces, ¿por qué este pandemonio?

domingo, 5 de octubre de 2014

El 'efecto bandera'

Esta entrada, que va a ser cortita, más que una crítica es una observación; algo que vengo rumiando desde hace tiempo. Los que me conocen saben que antes de decir o escribir algo es porque lo he reflexionado; bueno, no siempre. Jeje A veces se va sin filtro; pero siempre buscando construir, no destruir. Y la pongo por acá y no en el blog de protocolo porque tiene más pinta de sillita.

Y es que cada vez estoy más convencida de lo que yo llamo ‘el efecto bandera’.  Es la utilización de uno de nuestros símbolos nacionales como “pieza” de exacerbación. Y que se entienda que la acepción de la palabra exacerbar que estoy utilizando es la de "intensificar, extremar, exagerar"; nada que ver con irritar, causar enojo o agravar. ¿Estamos claros?

Y es que siempre veo, y esta es mi apreciación, que cuando se le tranca el bolo a cualquiera, cuando no están encontrando el efecto esperando, cuando otra cosa le falla, ahí sacan la bandera y todo cambia; es la salvación, es hacerlos creer, es lograr la empatía, es echarse al bolsillo a los demás... Sacar la bandera se ha convertido en el ‘en caso de emergencia, rompa el cristal’. ¡Y qué muchos cristales se han roto! Y no estoy diciendo que está particularmente relacionado a los ejemplos que estoy utilizando aquí; pero es algo que lo vemos todo el tiempo y en muchos campos.

miércoles, 1 de octubre de 2014

“Si es por escribir, escribimos todos”


Me pasa lo mismo de siempre; digo que no voy a escribir sobre algo y acabo trepada en la sillita. Esta semana, que es la del relacionista, la iba a tomar de “vacaciones” y no me iba a trepar pero aquí estoy “encaramá”. Y es que hay mucha gente que ha estado cuestionando nuestra profesión, la necesidad de una licencia para “hacer” relaciones públicas y el por qué se quiere regular la profesión. Pues aquí vamos.

¡Ah!, y antes que se me olvide, sigo viendo los “relacionistas públicos” choretos... Otra vez vuelvo y digo, que el término correcto es relacionista. Y para el que todavía tenga duda, las relaciones públicas es “un proceso de comunicación estratégica que construye relaciones mutuamente beneficiosas entre la organización y sus públicos”. A ver cuándo entenderemos que esto es mucho más serio de lo que muchos creen y cualquiera no lo puede hacer. 

Porque digo yo, “si es por escribir, escribimos todos, pero sólo algunos son escritores”. Con eso quiero empezar esta reflexión porque una cosa es hacer las cosas y otra saberlo hacer. Y lo comento porque una colega trajo a mi atención un comentario que hizo una persona respecto a la licencia del relacionista donde decía que para escribir un comunicado no había que licenciarse.